MIAMI.- La longevidad saludable se caracteriza por la preservación del bienestar de las personas hasta edades avanzadas. Esto se alcanza si se asumen los cuidados claves con tiempo y se trabaja en hábitos de prevención.
Un suplemento multivitamínico-mineral puede contribuir a mejorar la función cognitiva y la memoria en algunas personas y aportar bienestar en la longevidad
MIAMI.- La longevidad saludable se caracteriza por la preservación del bienestar de las personas hasta edades avanzadas. Esto se alcanza si se asumen los cuidados claves con tiempo y se trabaja en hábitos de prevención.
En esta ecuación entran aspectos como una vida de aprendizaje y crecimiento, relaciones diversas e intergeneracionales, un trabajo productivo y gratificante, y roles sociales que conduzcan a una existencia con sentido y propósito.
Asimismo, someter el cerebro a un esfuerzo intenso o realizar actividades que impliquen un gran esfuerzo mental, como aprender una nueva habilidad, idioma o formato de ejercicio puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
La Escuela de Salud Pública de Harvard recomienda algunos aspectos importantes para la tercera edad:
. Alimentación saludable: destacan que la prevalencia de hipertensión (presión arterial alta) y demencia aumenta con la edad. De allí que patrones de alimentación supervisados por nutricionistas, como por ejemplo la dieta mediterránea, pueden reducir el riesgo de padecer estas y otras afecciones crónicas.
"Según ensayos clínicos aleatorizados a gran escala, un suplemento multivitamínico-mineral también puede contribuir a mejorar la función cognitiva y la memoria en algunas personas", señala Harvard.
.Peso adecuado: Determinar un rango de peso saludable es único para cada persona. Aquí entran en juego factores como la revisión del estado de salud actual, los antecedentes familiares, el historial de peso y la constitución física heredada genéticamente. Se considera útil monitorear el aumento de la grasa visceral abdominal y los cambios de peso desde los 20 años.
.Ejercitación constante: La actividad física regular disminuye el riesgo de padecer varias enfermedades crónicas que aumentan con la edad, como enfermedades cardíacas, hipertensión, diabetes, osteoporosis, ciertos tipos de cáncer y deterioro cognitivo.
.No fumar: Fumar constituye un factor de riesgo para el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades pulmonares y la muerte prematura. Este hábito promueve la inflamación crónica y el estrés oxidativo, por eso hay que controlarlo o dejarlo de plano.
. Consumo moderado de alcohol: Controlar este hábito se asocia con un menor riesgo de diabetes tipo 2, infartos y muerte prematura por enfermedades cardiovasculares.
Según la Escuela de Salud Pública de Harvard, las investigaciones evidencian que tener un sentido de significado o propósito en la vida diaria se asocia con un mejor sueño, un peso más saludable, mayores niveles de actividad física y menor inflamación en algunas personas.
"También promueve el optimismo. Si las personas son más saludables en edades avanzadas, pueden potencialmente contribuir más a su familia, comunidad y sociedad en general", destacan.
FUENTE: Con información de la Biblioteca Nacional de Medicina/ Escuela de Salud Pública de Harvard
