MADRID.- El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha advertido este viernes al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont de que sería "absurdo" convertirse en presidente viviendo en el extranjero, y "mucho más absurdo" tratar de ejercer la presidencia.

"Figúrese que yo estuviera en Lisboa", ha ironizado, apelando a "actuar con sensatez y sentido común". El jefe del Ejecutivo también ha dejado claro que, aunque está claro que cualquiera puede ser candidato salvo sentencia firme de inhabilitación, él no habría elegido como cabeza de cartel de su partido a alguien que está "fugado de la Justicia española".

Rajoy se ha expresado así en la rueda de prensa convocada en el Palacio de la Moncloa para hacer balance de 2017, un balance que, según ha dicho, considera positivo por la recuperación económica, pese a la "grave crisis política" desencadenada por el intento de secesión en Cataluña.

Es más, ha afirmado que esta situación es la única sombra que se cierne sobre la economía y que, si se resuelve, en 2018 podrán volver a crearse 500.000 puestos de trabajo, conforme a las previsiones iniciales del Gobierno.

Convocará sesión constitutiva del Parlamento catalán

El jefe del Ejecutivo ha avanzado además que convocará la sesión constitutiva del Parlamento catalán para el 17 de enero, después de haberlo hablado con los grupos políticos. Además, ha señalado que "lo normal es que en un plazo de 10 días se celebre la sesión de investidura si hay candidato".

Según ha dicho, lo que quiere es que se termine una situación que "genera mucha incertidumbre y ha hecho mucho daño a Cataluña desde todos los puntos de vista".

Rajoy ha confirmado que en la reunión que mantuvo este jueves con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, no habló de si su candidata en Cataluña, Inés Arrimadas, debe intentar o no ser investida, porque considera que Rivera y su partido "son absolutamente autónomos para tomar las decisiones les parezca bien".

Según ha dicho, lo que hizo fue exponerle la situación actual y los planes del Gobierno para 2018, incluido el capítulo de los Presupuestos, y hacer un repaso general en una reunión que ha calificado de "muy grata" y "parte de la normalidad democrática".

Reuniones con otros líderes en 2018

Preguntado si tendrá reuniones con el líder socialista, Pedro Sánchez, y con el de Podemos, Pablo Iglesias Rajoy ha dicho tener una "comunicación bastante fluida" con ellos, aunque no todas las reuniones se cuenten, y ha dicho que habrá más reuniones a principios de año para hablar de los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE) o cualquier otro asunto.

En cuanto a si estará dispuesto a hablar con quien quiera que sea el próximo presidente de la Generalitat, ha respondido que por el momento no se sabe qué va a pasar ni quiénes serán "los candidatos que decidirán los partidos que tienen posibilidades".

Eso sí, ha dejado claro que el próximo Gobierno catalán, "sea el que sea", debe presentar sus prioridades dentro de la ley, y que "no caben más apelaciones a la ruptura o a la ilegalidad porque la ley no lo permitirá". Y además, que "tampoco pueden alegar el apoyo mayoritario de la sociedad para mantenerse en esa deriva que se ha demostrado tan perniciosa". El próximo Govern, ha dicho, debe ser capaz de "dialogar y entenderse con todos los catalanes, no con una mitad, y con el resto de España".

Para Rajoy, lo importante es que "cuanto antes" haya un Gobierno catalán "dedicado a revertir los grandes efectos económicos y sociales" que ha generado el independentismo, especialmente el grave deterioro económico.

En ese escenario, ha señalado que el Ejecutivo central quiere "ofrecer toda su colaboración y toda su mejor voluntad de diálogo constructivo, abierto y realista" al Gobierno catalán se cree para resolver los problemas de los ciudadanos. "Espero que se abra una etapa basada en el diálogo y no en el enfrentamiento, en la cooperación y no en la imposición, en la pluralidad y no en la unilateralidad", ha reclamado.

Para Rajoy, el principal efecto de la aplicación del artículo 155 de la Constitución ha sido, precisamente, que "ante un ataque a la Constitución y a la unidad nacional" éstas tiene instrumentos para defenderse. De hecho, ha argumentado que ante "el mayor ataque" que ha sufrido la Constitución española, se ha "aplicado la ley" para defender la convivencia.

"Se ha demostrado la calidad de la democracia"

"Se ha demostrado la calidad de nuestra democracia, la independencia de poderes, el imperio de la ley, la utilidad de las normams que nos hemos dado y la serenidad del conjunto de la sociedad española", ha proseguido, advirtiendo de que "lo razonable sería no volver a ponerlos a prueba".

Así, ha avisado de que "ni España ni los españoles son susceptibles de someterse a ningún chantaje, ni a medidas de fuerza ni a políticas de hechos consumados" y que tampoco Europa "concederá ningún reconocimiento ni legitimidad a quien lo intente", como ya se ha comprobado.

Ahora, ha llamado a todos a hacer un esfuerzo para incidir en lo que une a los españoles, ciudadanos de una nación que en 500 años de historia ha tenido "momentos buenos y no tan buenos" pero con un balance "enormemente positivo".

De hecho, ha aprovechado para reivindicar los 40 años de historia democrática "que algunos quieren poner en tela de juicio", porque la Transición a la democracia supuso una "operación de enorme calado político" y "en estos 40 años de unidad España ha progresado como nunca".

Además, ha defendido que aunque "500 años de historia dan para tener muchos argumentos en favor de la unidad", más aún da el proyecto europeop y el hecho de que "el mundo no va a procesos de separación que acaban arruinándote y arruinando la propia convivencia". "Creo que los ciudadanos de Cataluña están mejor siendo catalanes, españoles y europeos que siendo solo catalanes", ha resumido.

FUENTE: dpa

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