jueves 30  de  mayo 2024
GUERRA EN UCRANIA

Rusia intenta eliminar último reducto de resistencia en Mariúpol

Rusia reanudó los ataques aéreos contra la enorme planta de Azovstal, en Mariúpol, tratan de tomarla por asalto

KIEV — Una tentativa de evacuar a los civiles de Mariúpol fue "impedida" el sábado por las tropas rusas que controlan gran parte de esa ciudad del sureste de Ucrania, indicó un adjunto de la alcaldía.

Según el funcionario, Petro Andryushchenko, unos 200 habitantes de Mariúpol acudieron al lugar desde el cual debían ser evacuados, pero fueron "dispersados" por los militares rusos.

Algunos de ellos, agregó, fueron obligados a subir a autobuses que los llevaron hacia Dokuchaievsk, una localidad ocupada por Rusia, 80 km al norte de Mariúpol.

"La gente no tenía derecho de salir de los autobuses", reportó, precisando que los rusos atribuyeron el cambio de itinerario "a disparos de nacionalistas (ucranianos) en la zona.

"Una vez más, los rusos han impedido una evacuación", fustigó Andryushchenko.

La vice primera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, indicó por la mañana que durante el día se realizaría una tentativa de "evacuar a mujeres, niños y ancianos" de Mariúpol hacia Zaporiyia, unos 200 km al noroeste.

Pero advirtió que las fuerzas rusas podrían organizar un corredor de evacuación paralelo, esta vez hacia Rusia.

"Tengan cuidado", destacó. "No sucumban al engaño y la provocación".

Después de casi dos meses de asedio y bombardeos, gran parte de Mariúpol, un estratégico puerto industrial del mar de Azov, fue ocupado por las tropas rusas, pero soldados ucranianos permanecen atrincherados en los kilométricos túneles de la planta siderúrgica de Azovstal.

Nuevo ataque

Las fuerzas rusas atacaron el sábado una planta siderúrgica en la devastada ciudad portuaria ucraniana de Mariúpol, informaron funcionarios ucranianos, aparentemente buscando eliminar el último reducto de resistencia en esa ciudad estratégica que, según el Kremlin, ha sido capturada por sus tropas.

El asalto fue reportado por un asesor de la oficina presidencial de Ucrania, mientras se calcula que un millar de civiles se atrincheraron en la planta acerera de Azovstal junto a los combatientes ucranianos restantes, mientras las fuerzas rusas apretaban su ofensiva en otras partes de la región oriental de Donbás en medio de feroces contraataques ucranianos.

El asesor presidencial, Oleksiy Arestovich, aseguró durante una sesión informativa que las fuerzas rusas habían reanudado los ataques aéreos contra la enorme planta costera y que estaban tratando de tomarla por asalto, lo que representaría un giro respecto a una orden dada dos días antes por el presidente ruso, Vladimir Putin.

El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, informó a Putin el jueves que todo Mariúpol, con la excepción de Azovstal, había sido “liberado” por los militares rusos. En ese momento, Putin le ordenó que no enviara tropas a la planta, sino que bloqueara las instalaciones, en un aparente intento de obligar a los ucranianos a rendirse.

Funcionarios ucranianos han calculado que alrededor de 2.000 de sus efectivos militares están dentro de la planta junto con los civiles que se refugian en los túneles subterráneos de la instalación. Arestovic dijo que las fuerzas ucranianas estaban tratando de contrarrestar los nuevos ataques.

Momentos antes, el sábado, el Regimiento Azov de la Guardia Nacional de Ucrania, que tiene algunos miembros refugiados en la planta, publicó imágenes de una veintena de mujeres y niños, algunos de los cuales dijeron que se habían escondido en los túneles subterráneos de la planta desde hace dos meses y que deseaban ver la luz solar.

“Queremos ver los cielos en paz, queremos respirar aire fresco”, relató una mujer en el video. “Simplemente, no tienes idea de lo que significa para nosotros simplemente comer, beber un poco de té endulzado. Para nosotros, ya es felicidad”. El video no se pudo verificar de forma independiente.

Según las autoridades ucranianas, se cree que más de 100.000 personas están atrapadas en Mariúpol con poca comida, agua o calefacción. La población de la ciudad era de alrededor de 430.000 antes de la guerra.

Más de 20.000 civiles han muerto en Mariúpol durante el asedio de casi dos meses. Las imágenes de satélite publicadas esta semana mostraron lo que parecían ser fosas comunes cerca de Mariúpol, y funcionarios locales acusaron a Rusia de enterrar a miles de civiles para ocultar la masacre que se estaba produciendo allí.

Tras muchos intentos fallidos, las autoridades ucranianas trataban de sacar el sábado a mujeres, niños y ancianos de Mariúpol. La viceprimera ministra, Iryna Vereshchuk, dijo en la app Telegram que el esfuerzo comenzaría al mediodía, pero no estaba claro cómo el nuevo asalto a la planta afectaría cualquier posible evacuación.

Mariúpol ha ganado importancia a medida que avanzaba la guerra. Su caída en manos rusas privaría a los ucranianos de un puerto vital y completaría un corredor terrestre entre Rusia y la península de Crimea, que Putin se anexionó de Ucrania en 2014. Su conquista significaría que Moscú puede destinar más efectivos a la batalla por el Donbás, que según el Kremlin es el principal objetivo de la invasión.

Rusia ha retirado a una decena de unidades militares de la primera línea en la ciudad para reforzar la ofensiva en otras partes de la región oriental de Donbás, mientras sigue manteniendo otras tropas enfrentando a la resistencia ucraniana en la acería, dijeron funcionarios ucranianos.

En Donbás, las tropas rusas siguen presionando en su ofensiva por la región oriental en un intento de asumir el control del corazón industrial de Ucrania, pero los feroces contraataques de los soldados de Kiev han ralentizado su avance, dijeron funcionarios ucranianos y británicos el sábado.

En las últimas 24 horas, las fuerzas ucranianas repelieron ocho ataques rusos en las dos regiones, destruyendo nueve tanques, 18 unidades blindadas y 13 vehículos, un camión cisterna y tres sistemas de artillería, aseguró el mando militar ucraniano.

“Las unidades de los ocupantes rusos se están reagrupando. El enemigo ruso continúa lanzando ataques con misiles y bombas sobre infraestructuras militares y civiles”, informó el Estado Mayor en su página de Facebook.

Por su parte, el gobernador de Luhansk, Serhiy Haidai, dijo el sábado que dos personas murieron a consecuencia de un ataque ruso sobre la ciudad de Popasna.

Según el mandatario, un tren partirá el sábado desde la ciudad oriental de Pokrovsk con civiles de Donetsk y Luhansk a bordo. Su destino será Chop, una ciudad ucraniana próxima a la frontera con Eslovaquia y Hungría, agregó.

“Además de que los combates callejeros siguen en la ciudad desde hace varias semanas, el ejército ruso dispara constantemente contra edificios residenciales de varias plantas y viviendas privadas”, escribió Haidai en la app de mensajería Telegram. “Ayer mismo, los residentes soportaron cinco ataques de artillería enemigos... No todos sobrevivieron”.

Por separado, el gobernador regional de Járkiv, Oleh Synehubov, dijo el sábado por Telegram que dos personas murieron y 19 más resultaron heridas por el cañoneo ruso. Synehubov dijo que durante el último día las fuerzas rusas dispararon contra la infraestructura civil de la región 56 veces.

FUENTE: AP

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