NUEVA YORK.- El presidente electo, Donald Trump, sigue "firmemente convencido" de la necesidad de trasladar la embajada estadounidense en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén, afirmó un portavoz del Equipo de Transición Presidencial.
NUEVA YORK.- El presidente electo, Donald Trump, sigue "firmemente convencido" de la necesidad de trasladar la embajada estadounidense en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén, afirmó un portavoz del Equipo de Transición Presidencial.
Trump designó el jueves al abogado David Friedman, simpatizante de la derecha política israelí, para que represente a Estados Unidos ante el Israel, aunque la elección tiene que ser confirmada por el Senado.
Al dar cuenta de ese nombramiento, el comunicado oficial recogió palabras de Friedman en las que confía en que pueda trabajar desde la embajada de Estados Unidos "en la eterna capital de Israel, Jerusalén".
En una conferencia telefónica con periodistas, uno de los portavoces del equipo presidencial, Jason Miller, recordó que el posible traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén es una de las propuestas que defiende Trump.
"Fue uno de los compromisos que el presidente electo hizo en numerosas ocasiones durante la campaña electoral, y se mantiene firmemente convencido" de ello, agregó el portavoz.
La fuente, sin embargo, evitó pronunciarse sobre cuándo se podría hacer ese traslado, ya que Trump llegará a la Casa Blanca el próximo 20 de enero.
La actual administración estadounidense no reconoce a Jerusalén como la capital de Israel por las disputas que existen entre palestinos e israelíes acerca de esa ciudad.
De hecho, al igual que la mayoría de los países, Estados Unidos mantiene su embajada en Tel Aviv.
El Congreso se ha manifestado a favor de que la capital israelí sea Jerusalén, pero en junio de 2015 la Corte Suprema de Justicia respaldó la posición de la Administración de Barack Obama.
En una reunión que tuvieron Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el pasado 25 de septiembre, el entonces candidato presidencial republicano prometió reconocer a Jerusalén como la "capital indivisible" de Israel.
"Estados Unidos, bajo la Administración Trump, aceptará finalmente el mandato del Congreso desde hace mucho tiempo para reconocer a Jerusalén como la capital indivisible del Estado de Israel", informó un comunicado oficial dado a conocer tras esa reunión entre Trump y Netanyahu.
Friedman está considerado como una persona próxima a la derecha israelí y en el pasado ha puesto en duda la conveniencia de la solución de dos Estados, el israelí y el palestino.
Según el diario israelí Haaretz, ese abogado judío ortodoxo que ha venido asesorando a Trump durante la campaña electoral, ha dejado claras sus simpatías con la derecha de ese país en columnas de opinión que ha publicado en Israel.
Proceso de paz
Mientars tanto, el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, dijo que trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén "destruirá el proceso de paz".
En un encuentro con periodistas y diplomáticos celebrado en la ciudad cisjordana de Belén, Erekat expresó su visión sobre la decisión del presidente electo de EEUU, Donald Trump, de designar como embajador en Israel a David Friedman un abogado vinculado a la derecha nacionalista y que aboga por la colonización y anexión de Cisjordania y el traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
Trasladar la embajada de EEUU a Jerusalén supondría de facto reconocer la anexión de la parte oriental de la ciudad, ocupada por Israel en la Guerra de los seis días, de 1967.
La Jerusalén unificada (la parte occidental y la oriental) fue proclamada en 1980 unilateralmente por el Parlamento israelí como capital "eterna e indivisible" del Estado de Israel, una decisión que no ha sido reconocida por la comunidad internacional.
"No es un asunto de Trump determinar cuál es la capital de las naciones, especialmente cuando se trata de Jerusalén ocupado", manifestó Erekat en relación con el alcance que puede tener esa decisión.
Jerusalén es uno de los principales escollos en las negociaciones de paz, puesto que los palestinos reivindican la parte oriental de Jerusalén como la capital de su futuro Estado, donde está ubicada la vieja ciudad, que incluye El Monte del Templo y El Muro de los Lamentos, lugares sagrados para musulmanes y judíos, respectivamente.
Por su parte, un portavoz de Exteriores israelí declaró a Efe que el Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, no hará declaraciones sobre la designación de Friedman hasta que sea ratificada por el Senado.
Erekat adelantó que los palestinos preparan una resolución junto a países árabes, liderados por Egipto, sobre los asentamientos israelíes que presentarán al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas antes de que Trump asuma la presidencia, el próximo 20 de enero.
Aun así, el dirigente palestino no cree que Trump pueda llevar a cabo estos planes porque "Estados Unidos es un país de instituciones".
De hacerlo, afirmó, empujaría a la región "al pasado, al caos, al vacío de poder y al extremismo".
El dirigente de la OLP regresó recientemente de EEUU donde mantuvo reuniones con la administración de Barack Obama pero aseguró que todavía no se ha puesto en contacto con el equipo de Trump.
En cuanto a una iniciativa francesa que pretende organizar una conferencia internacional en enero, para volver a sentar a palestinos e israelíes en la mesa, confía en que dé un impulso a la solución de los dos estados.
FUENTE: EFE
