MIAMI.- LAURA RIVERA / DLA
MIAMI.- El Gobierno cubano intentará una apertura comercial que no implique ninguna reforma democrática, según un analista de riesgo internacional, pero esto será una traba para que se levante el embargo. Los pasos serán lentos hasta el 2018, cuando termine la era castrista
MIAMI.- LAURA RIVERA / DLA
@lauritrw
Se espera que la reapertura de las relaciones políticas y comerciales entre Estados Unidos y Cuba impulsen a la economía cubana pues, según las medidas tomadas por el presidente Barack Obama, “se buscará aumentar los viajes, el comercio y el flujo de información hasta y desde la isla”.
Pero, ¿cuáles serán los cambios que realmente se verán en Cuba y qué impacto tendrán? Diego Moya-Ocampos, analista de riesgo económico para las Américas de la prestigiosa compañía mundial IHS, basada en Londres, respondió a esta y otras preguntas en una entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
Dijo que “lo más importante es que las remesas se cuadriplicarán, se facilitan las operaciones comerciales en el sector de agricultura, en telecomunicaciones, y se hace más fácil que los norteamericanos puedan viajar a Cuba dentro de los rubros que se especifican”.
“El impacto mayor será en el Producto Interno Bruto”, aseguró. Una de las cosas más trascendentales es que se autorice a las compañías estadounidenses a abrir cuentas de negocios y hacer operaciones, pero para que se instalen las grandes cadenas de farmacias y de supermercados de EEUU falta mucho todavía, explicó Moya-Ocampos.
“Habrá un impacto positivo en la economía de Cuba, un replanteamiento de los sectores comerciales que tienen interés en comerciar con la isla”. El uso de tarjetas de crédito y débito allá por parte de los estadounidenses va a “dinamizar el sector del turismo, el entretenimiento y restaurantes privados, entre otros sectores”, dijo.
Importancia del embargo
El experto destacó que para que podamos decir que Cuba está abierta completamente a los negocios es necesario que se rompa con el embargo, y eso no va a pasar hasta que el Senado y la Cámara lo aprueben. “Pero con el Congreso liderado por los republicanos va a ser muy difícil que esto suceda”, señaló.
El analista destacó que “el régimen quiere seguir conduciendo este proceso de actualización del modelo ‘socialista-económico’, sin que esto implique una reforma democrática o darle derechos políticos a sus ciudadanos”.
Explicó que “todo lo que viene pasando es una postura estratégica, por eso vimos que estas reformas que fueron aprobadas en abril del 2011 en el Congreso del Partido Comunista se han implementado a un paso muy lento, porque el Gobierno cubano quiere garantizar que estos cambios no impliquen que la situación se les vaya de control”.
El analista destacó que “seguimos viendo una planificación centralizada y una apertura a la inversión, pero no cualquier inversión, sino la que el Estado cubano busca y con la que se siente cómodo”.
Habrá que esperar hasta 2018
“No vamos a ver cambios radicales desde el punto de vista del marco de negocios hasta que Raúl Castro no salga del Gobierno en 2018, como prometió”, proyectó el experto.
Este acercamiento a EEUU es “el primer paso hacia una apertura económica y un restablecimiento de las relaciones comerciales muy lenta, muy graduales, con vistas a evolucionar a un régimen de economía mixta, hacia una especie de modelo Chino o Vietnamita”, explicó Moya-Ocampos.
Destacó que los cubanos buscarán un modelo “que no implique una reforma democrática”.
El problema es que esta postura será un obstáculo para avanzar en la ruptura del embargo con EEUU y la apertura comercial, incluso con la Unión Europea. Hasta tanto no haya una reforma democrática en Cuba los avances desde el punto económico y comercial van a ser limitados, según el analista.
Estamos viendo “pasos concretos pero muy lentos hacia 2018 para que cuando se acabe la era Castro y se abra una nueva administración liderada por los Castro, sin lugar a duda, (por Díaz Canel o Alejandro Castro) puedan efectuar una normalización real de los lazos comerciales con EEUU”.
El analista dudó que podamos ver una verdadera normalización en el corto plazo.
Más mano dura
“Todavía hay presos políticos en Cuba y la represión está más fuerte que nunca. Estamos viendo un amento de protestas pacíficas espontáneas que son fuertemente reprimidas. El Gobierno está concentrado en reprimir para evitar que estas protestas escalen a algo más grande. Los Castro ven un problema clave en la apertura económica, mientras más se abre, más riesgo hay de que el pueblo se levante y que exija reformas democráticas”, dijo Moya-Ocampos.
Nueva moneda
El experto pronosticó que el cambio de moneda lo veremos muy pronto: “Se está esperando el anuncio de la unificación del peso fue diferido para dar espacio a esto. En los primeros tres meses del 2015 lo escucharemos, seguramente. El Gobierno está lidiando con aspectos técnicos”.
Tarjetas de créditos
“Lo que va a pasar con las tarjetas de crédito es lo mismo que se está viendo con las agencias de automóviles en Cuba, comercios con grandes restricciones para el cubano de a pie y prácticamente inaccesibles para ellos", dijo.
Sin embargo, el experto destacó que "muchos de los restaurantes privados cubanos no podrán acceder a los servicios de tarjetas, por las trabas legales y costos que tendrá, por lo que seguramente muchos se mantengan en el sector informal (mercado negro)”.
Nuevo puerto para Cuba
Lo más importante con estas medidas será el proyecto de expansión del puerto del Mariel, que está llevándose a cabo por una constructora brasilera, es la estructura más ambiciosa que se ha desarrollado en Cuba en los últimos años.
Según el analista, "lo que busca el gobierno cubano es establecer un puerto y un área de intercambio especial e internacional, estratégicamente ubicado, frente a la Florida, con la visión de reestablecer el comercio una vez que se levante el embargo".
