La revolución está bien hasta que te arrebata lo que eres. Entonces, dejas de ser, y tu futuro se funde entre la niebla de la ciudad
@itxudiaz n
Claudia tenía los ojos empapados. Aquella noche no pudimos dormir. Madrid estaba espeso y húmedo y era lunes. Los bares cerraban antes que los amigos. Las copas estaban más caras que la hora de trabajo de cualquier periodista honrado. L
Lee además