El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, es uno de los poquísimos estadistas que han clasificado sin ambages al régimen de Cuba. Lo definió como una dictadura que se alimenta del trabajo esclavo de sus ciudadanos. Asimismo, manifestó al Correio Braziliense y en su cuenta de Twitter su voluntad de continuar con la presencia de los médicos cubanos en Brasil. Textualmente dijo Bolsonaro: “Queremos el Más Médicos. Ellos pueden continuar. Con reválida, salario íntegro y trayendo a la familia para acá. ¿Lo aceptaremos?”.

Bolsonaro, un hombre amante de la libertad, la democracia y los derechos humanos, no podía soportar ni permitir el trabajo esclavo de médicos cubanos en su país. Y las propuestas decentes y ajustadas a las leyes de su nación son una evocación a la dignidad humana que debe inspirar a otros líderes de naciones a continuar este paradigma de amor al prójimo que llena de esperanza al futuro de la humanidad.

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El régimen de Cuba, a través de su Ministerio de Salud Publica, tergiversó las peticiones bondadosas de Bolsonaro a la misión médica cubana. Cuba, con su precipitación de suspender la misión médica, mostró su implicación en el lucro desmedido y en operaciones de inteligencia en el país brasileño. Posiblemente, ante el temor de acogimiento de los galenos cubanos al asilo político ofrecido por Bolsonaro, es la urgencia de retirar el personal de salud de Brasil.

Del mismo modo, Cuba castrista, en estas circunstancias extraordinarias, exhibió su esencia mentirosa, su soberbia y desprecio con el pueblo brasileño. Mentiras en su justificación de retirada del personal médico, soberbia por no cumplir con sus propósitos de máximas ganancias financieras y desprecio contra la humanidad de los que dice curar entre los necesitados. La molestia del régimen cubano es por los casi 300.000.000 de dólares que gana por esos servicios médicos vendidos a Brasil y ahora Bolsonaro les exigió ese pago a sus verdaderos dueños, los que con su sudor y esfuerzo lo ganaron: los médicos cubanos.

El negocio del gobierno de Castro es luchar por sus metas de un Brasil comunista. Pues, estas ayudas son para penetrar subrepticiamente su proselitismo ideológico en la población y afianzar en el poder administrativo de la nación al partido de Lula y Rousseff, quienes les secundarían en la subversión socialista en la región Latinoamérica.

Las esperanzas en Bolsonaro de los brasileños, los latinoamericanos y en general la humanidad, es recuperar la gobernabilidad brasileña, reforzando la democracia y el estado de derecho, conversión del país en una superpotencia económica en beneficio de todos sus ciudadanos y consolidar de forma irreversible los valores universales de la cultura occidental.

Brasil tiene una gran inversión en el Puerto del Mariel. Financiado con miles de dineros del contribuyente brasileño. Negocio turbio entre el gobierno de Dilma Rousseff, el de Castro y la empresa constructora Odebrecht. El régimen de Cuba tiene una deuda contraída que no puede ni quiere pagar, más tarde exigirá una restauración de la deuda con su acreedor para al final nunca abonar, como hizo con Rusia.

En estos momentos en que se desarrollan esas nuevas condiciones en Brasil, en los Estados Unidos John Bolton declara que se podría poner en práctica el Título III de la Ley Libertad Helms-Burton para el próximo año y se refuerza el embargo a 26 empresas cubanas, dentro de ellas a 16 hoteles dirigidos por el emporio militar GAESA (Grupo de Administración Empresarial Sociedad Anónima). Incluye a dos importantes hoteles, el Gran Hotel Packard, en La Habana, y el Bella Vista, en Varadero, que en asociación con las más de 180 corporaciones antes censuradas, no podrán realizar transacciones directas en beneficios de sus dueños, la oligarquía militar cubana.

De la misma manera, en el Parlamento de la Unión Europea (UE) se aprobó una resolución crítica al Gobierno de Cuba, por violar los derechos humanos de sus ciudadanos y de continuar esta situación humillante de la dignidad humana aplicararían la cláusula de suspensión del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC), 2017, entre la UE y el régimen de Cuba. Asimismo, UE expresó su preocupación por el nuevo proyecto constitucional y su previsto referendo que no garantiza un proceso democrático y respeto a las libertades fundamentales en la isla.

Estas situaciones analizadas hacen una convergencia de esperanza de libertad para el pueblo cubano. Que junto a la amiga voz alzada de Bolsonaro, la de los presidentes colombiano y norteamericano, Iván Duque y Donald Trump, respectivamente y los congresistas cubanoamericanos (Ted Cruz, Bob Menéndez, Marco Rubio, Mario Díaz-Balart, Antony González y Alexander Mooney) formarán una poderosa fuerza de solidaridad que asociada a la acción justiciera directa del pueblo cubano, harán irremediablemente libre a Cuba.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

DLA Clasificados

 

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