miércoles 12  de  junio 2024
OPINIÓN

El fantasma de la reelección presidencial

Visión analítica desde Washington DC, la capital del país, donde el poder y sus efectos tienen otra perspectiva
Diario las Américas | SONIA SCHOTT
Por SONIA SCHOTT

El presidente Joe Biden ha dicho desde el comienzo que se postulará para un segundo mandato en 2024.

Es cierto que los presidentes en ejercicio logran gobernar por un segundo periodo consecutivo, aunque hay excepciones.

Cuando la Enmienda 22 de la Constitución estableció en 1951 el límite actual de dos mandatos presidenciales, Franklin D. Roosevelt ya se había consagrado como el único presidente en haber cruzado esa línea, luego de haber sido elegido por primera vez en 1932 y reelegido en 1936, 1940 y 1944, cumpliendo un récord de 4.222 días en el cargo.

Doce presidentes han cumplido dos mandatos de ochos años y trece un mandato de cuatro años.

En esta última categoría se encuentran, por ejemplo: John Adams, (1797-1801), John Quincy Adams (1825-1829), William Taft, (1909-1913), Jimmy Carter, (1977-1981), George Bush padre, (1989-1993), y Donald Trump, (2017-2021), por solo mencionar algunos.

Por el momento, la atención principal está puesta en las elecciones de medio mandato de noviembre, pero las encuestas recientes sugieren que los republicanos bien pueden tomar el control en el poder legislativo.

¿Qué impacto tendría un resultado electoral desfavorable para los demócratas en noviembre, de cara a los planes de Biden a futuro?

Es cierto que hay un pesimismo generalizado en torno a la economía, uno de los temas más importantes en el país.

Recientemente, el director del Consejo Económico Nacional, Brian Deese, justificó que las actuales altas tasas de inflación nacional son el resultado del período de transición económica post pandemia.

“Estamos pasando de la recuperación económica más fuerte en la historia moderna a lo que puede ser un período de crecimiento más estable y resistente” añadiendo que los estadounidenses afectados por costos más altos deberían “confiar en que están “mejor posicionados que cualquier otro país para navegar a través de esta situación y mantener nuestra recuperación en marcha” según POLÍTICO en un artículo de Allie Rice.

Mientras tanto, Biden parece también estar apostando a la agenda internacional para mejorar la baja popularidad que lo acompaña.

En este sentido, la Administración ha anunciado una ambiciosa agenda para restaurar el liderazgo estadounidense en la región Indo-Pacífica, según la página web de la Casa Blanca.

Con el llamado Marco Económico del Indo-Pacífico, un acuerdo comercial con el que se espera no solo profundizar los lazos comerciales de Estados Unidos en Asia, sino también contrarrestar la influencia china, considerada una amenaza económica y de seguridad nacional.

El viaje de cinco días del mandatario a Corea del Sur y Japón ha buscado igualmente reforzar el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral, o Quad.

Sin embargo, Biden hizo levantar más de una ceja en Tokio cuando dijo que el ejército estadounidense intervendría para defender a Taiwán de un ataque chino. Unos comentarios que parecían romper con la política de larga data de “ambigüedad estratégica” antes de que los funcionarios de la Casa Blanca los hicieran retroceder para aclarar que Estados Unidos proporcionaría equipo militar a Taiwán, pero no que enviaría tropas para enfrentar a China, según el medio Bloomberg.

¿Desliz presidencial o advertencia velada?

En todo caso, China también compite con Estados Unidos, al menos comercialmente, en Las Américas.

El presidente Xi Jinping presentó, en 2013, su iniciativa conocida como La Franja y Ruta de China, un ambicioso proyecto para recrear la antigua ruta de la seda conectando China y Eurasia por tierra y mar.

“En realidad, le dio contenido político a una situación que ya existía: la creciente presencia de empresas chinas en la construcción de puertos, rutas, trenes y centrales eléctricas en todo el mundo. Esta expansión fue impulsada por los bancos estatales de desarrollo chinos, que otorgaron préstamos a países en desarrollo a cambio de que contrataran a empresas chinas como constructoras y proveedora”, según explica el Interamerican Dialogue, un centro de pensamiento de Washington.

Por lo pronto Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú, Venezuela son parte de esa iniciativa.

De cara a los próximos comicios, Biden deberá demostrar capacidad, vigor y determinación para enfrentar los desafíos que se avecinan, porque sus rivales estarán esperando y observando el momento oportuno para sacarlo del juego político ya sea nacional o internacionalmente.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar