El lunes comienza el curso 2017-2018 del Miami Dade College. Es uno de los días más especiales de la institución educacional porque casi siempre equivale al inicio o la continuación de un futuro próspero para miles de miamenses, dicha que muchas otras entidades no pueden enunciar.

El hecho de que sea el primer día de clases, no significa que todavía no haya ventanas abiertas para las decisiones finales. Nuestras oficinas de matrícula y los servicios online en www.MDC.edu, siguen recibiendo solicitudes porque sabemos que el tiempo es oro y queremos acomodar todo tipo de circunstancias.

Recientemente un despacho de Prensa Asociada (AP, por sus siglas en inglés), trajo a colación uno de los más fuertes dilemas que afronta el mercado laboral de los Estados Unidos, la primera economía del mundo, como todos sabemos: las plazas laborales de hoy mismo requieren de preparación académica, sobre todo en el campo de la computación y todos sus derivados.

Hace años no pocos escritores de ciencia ficción se anticiparon a los tiempos que estamos viviendo cuando la mecatrónica, los robots y la cibernética, en general, integran la piedra angular del ámbito industrial y terminan desplazando a las personas que no estén preparados para el cambio. En la gran nación americana hay actualmente 390.000 plazas vacantes que esperan por los especialistas profesionalmente entrenados.

¿Qué hacemos? ¿Empezamos a luchar contra el progreso? ¿Metemos la cabeza en la arena como el avestruz? No le auguro mucho éxito a quienes quieran navegar contracorriente. No recuerdo que esa filosofía haya triunfado antes y mucho menos ahora.

Para ustedes, diligentes lectores de esta columna, una de las oportunidades más preclaras para no quedarse atrás, comienza el lunes en MDC. Nuestros más de 300 programas resumen, de alguna manera, los reclamos más emergentes de ese mercado laboral ansioso por el profesional apropiado.

Un obrero afectado por los cambios, citado en el despacho de AP lo explicó en estos términos: “Si no estás al tanto de las últimas tecnologías, no vas a encontrar trabajo”, así de simple.

En la próxima década, las fábricas con sistemas automatizados, necesitarán cerca de 2 millones de operarios. Las fronteras de las oportunidades se expanden y el desafío no es difícil de vencer, hay que sentarse en un aula o acceder a la enseñanza online.

Ya en otros países nos llevan la delantera porque se han ocupado, conscientemente, de invertir en la educación de sus trabajadores. Un ex represente comercial de esta nación lo ha hecho saber: “No vamos a ver un renacimiento industrial como el que queremos si no nos enfocamos en capacitar a los trabajadores”.

El lunes se inicia la fascinante aventura educacional que cada año abre las puertas de la esperanza a tantas familias. No se quede atrás, dese una oportunidad, todavía está a tiempo. Le hablo con propiedad.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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