¿Por qué los salarios siempre fueron tan altos en Estados Unidos y por qué ahora ya no lo son?
Viajemos por un momento al pasado con la imaginación. Vayamos a la Nueva Inglaterra del siglo XVIII. Estamos ahora en la oficina de un colono con iniciativa que ha resuelto invertir todos sus ahorros en un aserradero. Afuera hay una fila de hombres rudos que acudieron al anuncio de que necesita mano de obra. Cuando les explica su proyecto, sin embargo, ninguno se ve ansioso, ni dispuesto a aceptar cualquier condición laboral; pareciera como si todos tuviesen una alternativa, distinta a la de apenas sobrevivir con un salario que no les satisfaga. Hoy en día eso no ocurre; la fila de desocupados que aguarda para trabajar por un sueldo mínimo (o incluso menos), es larguísima, y casi ninguno tiene otra opción que no sea la de tomar lo que les den.
u00bfCuál es ese plan B, que los antiguos trabajadores norteamericanos sí tuvieron a mano y que les permitió por varios siglos, desde el comienzo, negociar mejores condiciones laborales? Respuesta: las inmensas tierras libres, que se extendían por miles de kilómetros en todas direcciones. Si el nuevo empresario de la madera de Nueva Inglaterra no le ofrecía condiciones laborales atractivas al obrero Joe Smith, éste siempre podía agarrar sus pertenencias, meterlas en un carromato y unirse, con su familia, a una de las decenas de caravanas que partían a diario a conquistar las inacabadas fronteras.
","Fue allí, en las tierras libres y en los buenos salarios que impusieron, donde nació el impulso insaciable del industrial norteamericano por mejorar sus máquinas y herramientas. Joe Smith nunca trabajó por largos períodos del mismo modo, su ingenioso patrono cada cierto tiempo traía nuevos instrumentos o introducía cambios en la organización del trabajo, porque necesitaba compensar el altísimo costo de la mano de obra en el mercado.
","Se constituyó entonces un círculo virtuoso: había que revolucionar el proceso productivo porque había que compensar una mano de obra cara, que al emplear nuevas tecnologías se volvía más cara aun.
","No fue la fortaleza del capitalismo norteamericano lo que permitió pagar buenos salarios sino, al revés, fueron los buenos salarios los que convirtieron a Estados Unidos en el país más productivo del planeta.
","Así iban todos muy felices, hasta que se acabaron las últimas tierras libres, a fines del siglo XIX, cuando las últimas caravanas conquistaron el último rincón. El impulso tecnológico continuó un poco más, hasta después de la segunda guerra mundial, pero sólo por inercia...
","Tyler Cowen es uno de los economistas contemporáneos más interesantes. Él cree que Estados Unidos perdió en las últimas décadas esa febril motivación tecnológica. Algunas cosas siguen cambiado en los centros de la producción, asegura, pero ya no lo suficiente, ni muy rápido. Cowen ve con escepticismo incluso la revolución de las computadoras y los teléfonos digitales, que le dieron un vuelco radical a nuestro tiempo libre, pero no han podido transformar en esencia el entorno laboral y la productividad de la nación. Quizás ocurra cuando los robots, las impresoras 3D o los viajes a Marte se vuelvan realidad, pero por ahora no es así.
","Por el momento, es más sencillo pedirle al siguiente Joe Smith de la fila que pase y se rompa el lomo a cambio de un salario mínimo, aunque con eso estemos cavando la tumba del vigor de la productividad norteamericana.
