miércoles 18  de  marzo 2026
OPINIÓN

¿Es la justicia ciega después de todo?

Visión analítica desde Washington DC, la capital del país, donde el poder y sus efectos tienen otras perspectivas
Diario las Américas | SONIA SCHOTT
Por SONIA SCHOTT

Uno de los símbolos legales más reconocidos universalmente es la figura femenina que representa a la justicia.

“La figura de la dama de la justicia se remonta a las representaciones de Themis y Justicia en las mitologías griega y romana, respectivamente. La romana, que es consideraba justicia, es una de las cuatro virtudes junto con prudencia, fortaleza y templanza”, según la página web de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos.

Durante el siglo XVI, la justicia se asoció con una balanza para representar la imparcialidad y una espada para simbolizar el poder.

A partir del siglo XVII, la venda en los ojos fue una añadidura satírica destinada a criticar a la justicia ciega ante la injusticia que se cometía en las audiencias medievales y renacentistas, pero con el tiempo, se ha reinterpretado como que debe aplicarse sin tener en cuenta la riqueza, el poder u otra condición.

La Escuela de Leyes de la Universidad de Cornell dice que “la justicia es la idea ética y filosófica de que las personas deben ser tratadas de manera imparcial, justa, apropiada y razonable por la ley y por los árbitros de la ley, que las leyes deben garantizar que ningún daño suceda a otro y que, cuando se alega un daño, se toma una acción correctiva: tanto el acusador como el acusado reciben una consecuencia moralmente correcta y merecida por sus acciones” o lo que los actuales juristas llaman el debido proceso.

En la historia político-democrática estadounidense nunca hubo un precedente en el que la justicia debiera confrontar a un expresidente. Es decir, hasta ahora.

Y es que las amenazas legales se acumulan en torno a Donald Trump, luego de que fiscales estadounidenses dieran a conocer una acusación de 37 cargos señalando al expresidente de arriesgar algunos de los secretos de seguridad más sensibles del país, después de dejar la Casa Blanca en 2021.

Los documentos, según la acusación, incluían detalles sobre armas nucleares, satélites de espionaje y el ejército estadounidense.

Su comparecencia ante el tribunal, la segunda vez en dos meses, es un recordatorio para todos los votantes de que incluso un expresidente no está por encima de la ley. Sin embargo, aunque enfrenta cargos como un ciudadano común, Trump espera ganar las elecciones presidenciales de 2024.

La primera acusación de que estuvo involucrado en el pago de dinero secreto a la estrella de cine para adultos Stormy Daniels con dinero de campaña. Era un caso civil, pero ahora involucra cargos federales.

¿Acabará esto con sus posibilidades de ser presidente nuevamente?

En el sistema judicial estadounidense se es inocente hasta que se demuestre lo contrario, pero siendo Trump un posible candidato presidencial, controversial, será difícil mantener la política al margen.

Así que el escenario ya está listo para un juicio dramático, largo y controvertido.

De cualquier manera, Trump ya ha demostrado que puede transformar un revés en ganancias políticas, ¿podrá utilizar la misma estrategia otra vez?

A pesar de que la acusación involucra cargos más serios, hasta ahora no hay señales de que su popularidad disminuye.

De hecho, la segunda acusación atrajo el apoyo inmediato de muchos de los rivales de Trump por la nominación republicana. Incluso uno de sus rivales más cercanos, Ron DeSantis, gobernador de Florida, cuestionó al Departamento de Justicia por perseguir al expresidente.

DeSantis, estableció paralelismos entre la decisión de no procesar a Hillary Clinton, excandidata presidencial demócrata, por usar su servidor de correo electrónico personal para manejar comunicaciones clasificadas oficiales, cuando ejerció como secretaria de Estado.

El expresidente republicano y ahora rival político de Trump, Mike Pence, dijo: “También necesitamos escuchar la defensa del expresidente. Luego, cada uno de nosotros puede hacer su propio juicio sobre si este es el último ejemplo de un Departamento de Justicia que trabaja o no por la justicia”.

Cuanto más cerca esté el juicio de las primarias presidenciales, más impacto tendrá en las votaciones, pero a estas alturas es ingenuo pronosticar que el juicio dañará la campaña de Trump.

De acuerdo con la Constitución, sí Trump gana las elecciones puede encargarse de sus deberes de presidente, aunque sea hallado culpable, pero, la gran pregunta es ¿Podría el país asumir esa carga moral?

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