MIAMI. - El cielo grisáceo y el olor persistente a humo marcaron el inicio de semana para residentes del oeste de Miami-Dade y Broward, donde un incendio de grandes proporciones continúa extendiéndose sobre terrenos cubiertos de maleza y vegetación seca.
Desde helicópteros descargando agua hasta brigadas de bomberos desplazándose entre caminos rurales, el operativo se ha intensificado en las últimas horas para intentar frenar un fuego que ya ha dejado miles de acres afectados en zonas próximas a la U.S. 27.
Las autoridades estatales identifican el área de Max Road como uno de los puntos más comprometidos de la emergencia. Allí, las llamas permanecen activas desde el domingo y continúan generando preocupación por su cercanía con viviendas y espacios frecuentados por residentes.
Equipos de Miami-Dade Fire Rescue fueron enviados inicialmente hacia un sector próximo a Krome Avenue North y la calle 186 del noroeste, luego de múltiples reportes relacionados con humo visible y fuego propagándose rápidamente entre la vegetación.
La respuesta incluyó apoyo aéreo y coordinación con el Servicio Forestal de Florida y agencias de Broward, mientras unidades de emergencia se distribuían en distintos perímetros para evitar que el siniestro alcanzara estructuras habitadas.
En comunidades cercanas, algunos residentes describieron escenas de tensión al observar cómo la humareda avanzaba sobre las carreteras y rodeaba propiedades ubicadas en áreas aisladas.
Durante una entrevista concedida a NBC-Telemundo, Roxanne Gil explicó que ella y varios vecinos utilizaron mangueras para mojar sus viviendas antes de que llegaran los bomberos.
Según relató, una de las mayores preocupaciones fue la falta de rutas de salida mientras las llamas se aproximaban al área donde vive junto a su esposo y su hijo de un año de edad.
Aunque las autoridades no han confirmado heridos ni daños estructurales de gran magnitud, sí mantienen advertencias activas por la calidad del aire y la baja visibilidad en varios sectores del sur de Florida.
El humo también alcanzó zonas próximas a Pembroke Pines y Miramar, donde cuerpos de emergencia continúan observando el comportamiento del viento para anticipar posibles desplazamientos de las llamas.
Paralelamente, otro incendio registrado en Florida City provocó dificultades de circulación sobre la U.S. 1, especialmente durante las primeras horas de la mañana de este lunes.
Meteorólogos señalan que la combinación de vientos suaves y alta humedad podría ralentizar parcialmente la expansión del fuego, aunque las condiciones siguen siendo favorables para la permanencia de humo sobre áreas urbanas.
El Servicio Meteorológico Nacional recomendó limitar actividades al aire libre en personas vulnerables, incluidos niños, adultos mayores y quienes padecen afecciones respiratorias, debido al impacto que pueden generar las partículas contaminantes presentes en el ambiente.