Miami es una ciudad franca, desinhibida. No tiene muchos secretos, por lo cual estos días que anteceden las elecciones de medio término pueden llegar a ser vociferantes y mediáticos. Debe ser el sol y nuestro clima cálido. Cuando en otros sitios de la nación están a punto de palear nieve y pensarlo dos veces antes de salir a la calle inclemente, nosotros tomamos la temperatura de los acontecimientos cercanos, mediante una intensa vida social.

El pasado lunes 22 comenzaron las votaciones anticipadas y el fervor político, en una comunidad política como la nuestra, se acrecienta.

Muchos de nuestros vecinos votan por primera vez en sus vidas y sienten gran emoción. Provienen de regímenes dictatoriales donde los gobernantes no son elegidos en las urnas. La operación conlleva una gran responsabilidad, de su éxito depende, en buena medida, la salud de la democracia que requiere de sus estructuras fundacionales para no resultar ser una superstición, como ocurre cuando se desvirtúa.

Por muy escindida que aparezca ahora la sociedad norteamericana, en el resumen, se impone la cordura, el sentido común. Nuestras instituciones son sólidas, probadas y eficaces. Saben lidiar con el debate, las controversias y las contradicciones, circunstancias que, por cierto, nunca deben amilanarnos cuando de ejercer nuestro derecho se trata.

El martes pasado sostuvimos en Miami Dade College otra cumbre de expresidentes y líderes de las Américas donde se abordaron temas cruciales para que la democracia se fortalezca y no se menoscabe por el llamado crimen organizado. Que feliz paradoja contribuir al bienestar político del continente, un día después que comenzaron las votaciones anticipadas y que precisamente, en dos de nuestros campus, Kendall y el Norte, se abrieran sedes de votación, gracias a ingentes gestiones de nuestros estudiantes ante los comisionados del Condado.

Estos colegios electorales permanecerán abiertos hasta el domingo 4 de noviembre, desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la noche y facilitarán el sagrado proceso no solo a nuestros estudiantes, quienes ya concurren masivamente a las urnas, sino a la comunidad en general que a veces se muestra apática por no contar con tales facilidades.

El hecho en sí me hace muy feliz porque contradice la idea de que las nuevas generaciones no participan en la política porque no se encuentran representados en la misma. Lo cual puede ser cierto, de algún modo, pero ocurre que solo en las urnas esa tendencia se puede revertir.

Por último, quería recomendarles que votaran positivamente por la Enmienda 7 en la boleta que ofrece exención de ciertos gastos de educación de college a sobrevivientes de socorristas y militares fallecidos en el cumplimiento del deber y establece el sistema estatal de instituciones universitarias de la Florida (FCS) como entidad constitucional, entre otros por cuantos de gran beneficio para la comunidad.

La Enmienda 7, también conocida como First Responder and Higher Ed Amendment (Enmienda de socorristas y educación universitaria) reconocería finalmente, a nivel estatal, el papel invaluable del MDC y las otras 27 instituciones que conforman el FCS como eje central de la capacitación de la fuerza laboral y la economía de la Florida.

Valga la plena apuntar que cerca de 800,000 floridanos —y casi el 65 por ciento de los recién graduados de la enseñanza secundaria del estado— dependen de las instituciones del FCS para educación y progreso profesional. Garantizar que sean incluidos en la Constitución Estatal solo solidificará aún más la misión vital de satisfacer las necesidades académicas y de la fuerza laboral, en continua evolución, de la Florida.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el reconteo de votos en Florida despejará las dudas sobre el ganador en el senado y la gobernación?

Las Más Leídas