[email protected] n n La Sra. Catalina Martínez me pregunta si se puede escribir hierba o yerba, indistintamente. Y la respuesta es que sí. n n El Diccionario panhispánico de dudas (DPD) aclara que la grafía hierba es la más generalizada en la lengua culta; sin embargo, también es válida la variante yerba. Además, añade que la grafía con y- es admisible en todos los derivados de hierba: hierbajo/yerbajo, hierbezuela/yerbezuela, entre otras. n n Tanto en el caso de hierba como en el de yerba, en su significado se podrá leer: u201cToda planta pequeña cuyo tallo es tierno y perece después de dar la simiente en el mismo año, o a lo más al segundo, a diferencia de las matas, arbustos y árboles, que echan troncos o tallos duros y leñosos u201d. Así consta en la primera acepción con la que la Real Academia Española (RAE) define a estos dos sustantivos. n n Vale comentar que no debemos confundir hierba con hierva, pues esta última es una forma verbal conjugada del verbo hervir. Se trata de palabras homófonas: suenan de igual modo, pero difieren en su significado. n n También, la Sra. Martínez me pidió explicara por qué muchas veces escuchamos decir u201ciendo u201d en vez de yendo. Aquí hay que dejar claro que el gerundio del verbo ir es yendo. Y los lingüistas señalan que si se registra en el habla la pronunciación u201ciendo u201d por yendo, se debe a una vocalización de la consonante, algo que debe evitarse en registros formales. n n n n EL PORQUÉ / SU PORQUÉ / LOS PORQUÉS n n La RAE explica que es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo, razón, y se escribe con tilde por ser palabra aguda terminada en vocal. Al tratarse de un sustantivo, se usa normalmente precedido del artículo u otro determinante: nNo comprendo el porqué de su decisión [=la razón de su decisión]. n Todo en la vida tiene su porqué [=su causa o motivo]. nComo otros sustantivos, tiene plural: nEllos deben conocer los porqués de esa decisión. n n En las próximas ediciones de esta columna, estaré hablando de: porque, por qué y por que. n n n LA MONA, MONA SE QUEDA n n u201cAunque la mona se vista de seda, mona se queda u201d, dice un viejo refrán tomado de la fábula XXVI titulada La Mona, del escritor español Tomás de Iriarte, y comienza así: n u201cAunque se vista de seda n la mona, mona se queda u201d. n El refrán lo dice así, n yo también lo diré aquí: n y con eso lo verán n en fábula y en refrán. n n La moraleja del autor es: u201cHay trajes propios de algunas profesiones literarias, con los cuales aparentan muchos el talento que no tienen u201d. Por eso, la sentencia en verso de la fábula dice: n n n nPor poco no queda mona n a vida con la intentona; n y vieron por experiencia n que la ropa no da ciencia. n
De esta forma, me despido. Regreso con más el próximo sábado.
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