La Guerra de Independencia (1775-1783) constituye con su triunfo el basamento práctico de creación de una nación: los Estados Unidos de América. Los Padres Fundadores reunidos en el Congreso Continental (1775) declararon la guerra de emancipación y finalmente el 4 de julio de 1776 adoptaron la Declaración de Independencia.

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América es un documento intelectual que trasciende la épica revolucionaria local para convertirse en un objetivo mundial de bienestar espiritual para la humanidad. El documento recoge palabras y frases de profunda belleza literaria y de amor a la patria, la justicia, la libertad y a Dios.

Varias fuentes intelectuales fueron de inspiración a los patriotas estadounidenses en la creación del Estado americano, entre ellas el derecho constitucional inglés: la Carta Magna (1215), los postulados de la Asamblea de representantes en Jamestown en 1619 y la Carta de Derechos inglesa de 1689. Asimismo, influyentes fueron los escritos de John Locke: “Carta sobre la tolerancia” (1689) y “Dos Tratados sobre el Gobierno Civil” (1689), y Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu, visitó Inglaterra e hizo posible la descripción del sistema político de gobierno inglés en su libro “El espíritu de las letras”, de 1747.

En realidad, la más poderosa influencia fue del libro La Biblia. La enseñanza cristiana habla del libre albedrío, de la base espiritual del gobierno limitado, hombre y mujer creados iguales, la preeminencia de la justicia y la verdad, la dignidad humana, resistir al mal con el bien, la libertad de conciencia, etc. Estos se pusieron de manifiesto cuando en uno de los símbolos de la independencia la Campana de la Libertad, de Filadelfia, escribieron en su base: “Proclame la libertad en todas las partes de toda la tierra a todos los habitantes de ésta”, Levíticos XXV X. El 8 de julio de 1776 fue tocada para convocar a los ciudadanos de Filadelfia para la lectura de la Declaración de Independencia.

Otro ejemplo fue el sermón sobre el deber cristiano a la resistencia a la tiranía del pastor Jonathan Mayhew, realizado en 1750, 20 años antes de la insurrección independentista y en esos días de rebelión se hicieron miles de reproducciones que hizo arder la llama de la libertad.

La Revolución Americana cumple 242 años de un proceso indetenible y ascendente en democracia y libertad; es la revolución más antigua, vigente y no traicionada. Que marca el inicio de la época contemporánea, la democracia moderna, e influyó incuestionablemente en la conciencia patriótica de los seres humanos y sus naciones.

Varias decenas de países tuvieron las propuestas o se nombraron Estados Unidos, estos fueron: Estados Unidos de Brasil, 1889-1968; Estados Unidos de Bélgica, 1790; Estados Unidos de Centroamérica, 1798; Estados Unidos de Colombia, 1861-1886; Estados Unidos de las Islas Jónicas, 1815-1864, protectorado del Reino Unido; y Estados Unidos de Venezuela, 1864-1953. Asimismo se relaciona con países sugeridos pero no materializados: Estados Unidos de África, propuestas Kwame Nkrumah y Muammar al-Gaddafi; Estados Unidos de África Latina, promovida por Barthélémy Boganda; Estados Unidos de la Gran Austria, del Archiduque Francisco Fernando; Estados Unidos del Río de la Plata, idea de Faustino Sarmiento; Estados Unidos de Indonesia, Acuerdo Linggadjati; y los Estados Unidos de Europa, proposición de George Washington, Víctor Hugo y W. Churchill, este no incluía a Gran Bretaña. Aún existen dos países: los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de México.

Los padres patrios cubanos inspirados por las ideas de la Revolución Americana. Lucharon por la formación de una república en el imperio de leyes y no de hombres, con sus poderes independientes y equilibrados, con límites constitucionales al gobierno en beneficio del ciudadano. Los cubanos fundaron la República en Armas con sus debidas constituciones y finalmente lograron la creación de la República de Cuba en 1902, libre y democrática, con Constitución y su Carta de Derechos (1901) que más tarde heredó la Constitución de 1940.

En Cuba, durante más de cinco décadas, ha existido una dictadura comunista que abolió la República libre y sustituyó su Constitución (1940) de facto. Convirtió a sus ciudadanos en una masa dócil y maleable en sumisión. Que solo podrán salir de ese estado de encadenamiento, inmovilismo y putrefacción con la adopción de los valores propuestos por el firmante de mayor edad, 70 años, de la Declaración de Independencia EEUU, Benjamín Franklin.

Los treces valores de Flanklin son: determinación; templanza; silencio; orden; frugalidad; diligencia; sinceridad; Justicia; moderación; limpieza; tranquilidad; castidad y humildad. Valores de la cultura cristiana-socrática u Occidental que son necesarios para la conquista y, sobre todo, consolidación de una Cuba libre.

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