Leopoldo, estudiantes y paradigma dictatorial en Venezuela
Las dictaduras del socialismo del siglo XXI han reformado sus sistemas de justicia y ejercen total control sobre los jueces
Paradigma es u201cun concepto de esquema formal de organización a ser utilizado como sinónimo de marco teórico u201d, puede entenderse como un modelo o un ejemplo. Las dictaduras del socialismo del siglo XXI en Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y en algunos otros países bajo su influencia, tienen un paradigma que puede identificarse bajo las denominaciones de u201cliquidación del opositor político por la vía judicial u201d, la u201ccriminalización de la oposición u201d y la u201cjudicialización de represión política u201d.
n nEste paradigma dictatorial consiste en acusar penalmente a la víctima. El acusado es considerado u201cenemigo u201d. Pueden ser opositores políticos, potenciales candidatos, líderes sociales, sindicales, estudiantiles o de cualquier sector, que no se han podido reclutar o neutralizar; periodistas, líderes de opinión, empresarios cuyos negocios o medios de comunicación interesan a la dictadura; puede ser cualquier ciudadano al que el régimen considere u201cde interés u201d. n
nLa acción inicial es una acusación, la más grave posible para mostrar a la víctima frente a lo opinión pública como un criminal o como un delincuente común. Los actos del acusado deben presentarse como extremos y peligrosos. El objetivo inicial es mostrar que el ciudadano al que se criminaliza es una amenaza para al sociedad reducida a la conveniencia del régimen. Este paso es también el inicio del u201casesinato de la reputación u201d de la víctima. n
nAntes de la sustitución del sistema legal del Estado, usaron tipos delictivos extremos que debían ser considerados como imprescriptibles. En cuanto cambiaron el sistema legal -lo que ya ocurrió en Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador- introdujeron tipos delictivos restrictivos de la libertades, modificaron la tipificación penal para la protección de su gobierno con penas agravadas. Producen la u201clegislación proteccionista del régimen u201d, un simulado marco legal de encubrimiento y corrupción.
n nEl paradigma requiere el control del Poder Judicial al que sustituyen a título de reforma. Los jueces son convertidos en el brazo de la represión política del sistema. Las dictaduras del socialismo del siglo XXI han u201creformado u201d sus sistemas de justicia y ejercen total control sobre los jueces, al extremo de poder castigar al juez que no u201ccumpla u201d adecuadamente. Por ejemplo, en la suplantación de los sistemas de justicia, en Venezuela, Bolivia y Ecuador han usado el artificio de cambiar el nombre a las instituciones para dejar cesantes a sus miembros, cambiar la Corte Suprema de Justicia por el Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Constitucional por el Tribunal Supremo Constitucional, etc. n
nEl resto es procedimiento. El dictador en persona acusa y en ocasiones dicta sentencia en mensajes televisados. Los fiscales acusan por orden del gobierno y citan; la policía detiene; los jueces ordenan prisión preventiva y confiscaciones de bienes; los carceleros incomunican, apalean, torturan; el aparato de comunicación ejecuta el asesinato de la reputación de la víctima y de sus defensores; los jueces falsifican prueba de cargo, rechazan la de descargo y condenan. Luego puede ser que el dictador perdone o reduzca los padecimientos de la víctima convertida en u201ccriminal condenado u201d, con alguna detención domiciliaria o reducción de la pena por enfermedad. n
nEste paradigma está vigente en Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros países, son notorios, tienen nombres, están denunciados. Lo ejercen Castro, Chávez, Maduro, Morales, Correa, Ortega. Así las dictaduras han apresado, confiscado, forzado al exilio, a mal vender, han neutralizado y/o liquidado defensores de la democracia, expulsado congresistas. En suma desalentado y reducido la oposición y la política. n n
El caso actual, más notorio de aplicación de este paradigma dictatorial es el de LEOPOLDO LOPEZ y los estudiantes en VENEZUELA. Ellos ya están condenados mientras la dictadura venezolana permanece en el poder.
* Director del Interamerican Institute for Demcoracy