He tenido el honor de servir a nuestra comunidad del sur de la Florida en el Congreso, y he tenido la oportunidad de trabajar en varios temas y causas que se centran en los niños afectados por diferentes enfermedades. Un tema de mucha importancia es nuestra lucha contra la epidemia pediátrica de VIH/SIDA, que ha devastado a muchas familias en nuestra nación. Es inspirador ver a quienes han sido implacables en la lucha contra esta enfermedad y la labor conjunta que hemos realizado en los últimos años ha ayudado a mujeres y niños en todo el mundo. Por ejemplo, en los últimos 12 años, ha habido un incremento del 62% en el número de mujeres que reciben tratamientos de prevención de transmisión de madre a hijo.

Además, gracias a la participación estadounidense a través de programas como PEPFAR, más de 11.5 millones de mujeres embarazadas en todo el mundo han podido recibir pruebas de VIH y asesoramiento, que han ayudado a que casi dos millones de bebés han nacido sin VIH. Los Estados Unidos seguirá esta lucha mundial contra el SIDA en pacientes de edad pediátrica, pero es fundamental que siga siendo una prioridad para todos.

Es alentador ver que nuestra nación ha sido un rayo de esperanza para millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de que hemos logrado grandes avances en la lucha contra el SIDA en los últimos años, no podemos descansar todavía. No podemos descansar mientras más de 400 niños nacen con VIH todos los días. No podemos descansar, cuando menos de la mitad de los niños con VIH tienen acceso a los tratamientos de asistencia que tanto necesitan. En cambio, debemos duplicar nuestros esfuerzos para llegar a todas las madres y niños afectados por esta terrible enfermedad.

Para seguir progresando en este importante asunto de salud debemos poner a un lado las diferencias partidarias y seguir comprometidos en la lucha contra el VIH / SIDA. Por este motivo, mis colegas y yo acabamos de presentar nuevamente una resolución bipartidista, que vuelve a comprometer a los Estados Unidos a erradicar el SIDA en los niños de todo el mundo; y apoyar a quienes se han visto afectados por esta epidemia. Nuestra Resolución también respalda nuestros esfuerzos nacionales para brindar a mujeres y niños servicios de asesoramiento y pruebas del VIH, así como para aumentar su acceso a tratamientos. El compromiso continuo de Estados Unidos ha ayudado a salvar las vidas de muchos niños en todo el mundo y sigue siendo la única esperanza de un mejor futuro para otros. Hoy, más que nunca, es esencial garantizar que sigamos comprometidos como nación para crear un futuro donde ningún niño sufra de VIH/SIDA.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

 

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