El traumático recuerdo del magnicidio del primer ministro de Israel Itzhak Rabin se revive en Israel todos los años en una fecha establecida por una ley parlamentaria el primer sábado en la noche del mes de noviembre con una gran manifestación en Tel Aviv.

Este año, como en los precedentes, se congregaron miles de personas en la Plaza Rabin para recordar al exprimer ministro y militar que pasó sus últimos años dedicado a alcanzar un acuerdo de paz con los palestinos, por lo que fue asesinado a manos de un extremista judío, Yigal Amir, quien le disparó tres tiros al bajar del estrado.

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Como en aquel mes de noviembre de 1995, el ambiente de crispación política interna en este noviembre de 2019 preocupa a observadores, analistas y a algunos políticos.

Uno de ellos, orador en el memorial a Rabin del pasado sábado, el candidato a primer ministro Benny Gantz, se dirigió al gran público presente diciéndole que se hace urgente sanar las brechas internas de la política israelí.

Gantz, además, se puso en situación intencionadamente comparativa con la figura de Rabin, no solo por las trayectorias vitales de ambos, como militares y políticos, sino también al citar al difunto primer ministro en varias ocasiones.

Entre los presentes hubo quien agradeció el discurso de Gantz, lleno de referencias a las palabras de Rabin, y hubo quien criticó que Gantz intentase parecerse a él.

En unos días en los que ni el candidato centrista Gantz ni el actual primer ministro interino, Bejnamin Netanyahu, han logrado formar gobierno tras la segunda ronda electoral en un mismo año, algo nunca visto en la política israelí, también se agrega la violencia de Hamás contra Israel desde la Franja de Gaza.

Desde el pasado fin de semana 10 proyectiles han sido lanzados hacia Israel desde el enclave gobernado por Hamás. La mayoría fueron interceptados por el sistema de defensa Cúpula de Hierro.

Así como la permanente amenaza del régimen de los ayatolas iraníes que tienen la mirada fija en Israel.

Tal vez por ello Gantz también dijo al numeroso público: “Restauraremos la disuasión y sabremos cómo luchar, pero también sabremos cómo usar esa disuasión y cómo reestablecer la esperanza. Como hizo Itzhak”.

Y el numeroso público israelí sigue pensándose quién quiere que lidere su gobierno en esta polarizada situación. Quién sabe si una tercera ronda de elecciones se avecina.

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DLA Clasificados

 

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