El presidente Joe Biden y la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, se reúnen en la Casa Blanca, y la conversación más urgente está centrada en si China se atrevería a enviar armas a Rusia para luchar contra Ucrania.
El presidente Joe Biden y la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, se reúnen en la Casa Blanca, y la conversación más urgente está centrada en si China se atrevería a enviar armas a Rusia para luchar contra Ucrania.
Sin que, por ahora, haya señales de que la invasión de Rusia a Ucrania esté llegando a su fin, Estados Unidos y Europa se enfrentan a una nueva amenaza, que, de materializarse, tendrá repercusiones estratégicas duraderas.
Pero, hay mensajes contradictorios en Washington.
Por una parte, el secretario de Estado, Antony Blinken, advirtió recientemente que, según información de inteligencia, la República Popular China estaría considerando seriamente enviar armas a Rusia.
Pekín ha acusado a Washington de calumniar a Pekín, pero no ha confirmado ni negado la acusación de Blinken.
Biden pareció restar importancia a la posibilidad de que China tomara la decisión de proporcionar a Rusia asistencia letal, cuando le dijo a ABC News que no anticipa una "iniciativa importante" del país asiático para armar a Rusia.
Ahora bien, si sucediera, sería una situación aún más imprevisible y peligrosa, que cuando se produjo la invasión de Rusia a Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022.
A pesar de la desestimación del mandatario estadounidense, seguramente habla con Von der Leyen sobre sanciones a imponer si se confirma la intención del gobernante chino, Xi Jinping, de suplir con armamento al líder ruso, Vladimir Putin.
Por lo pronto, ya China y Rusia comparten una asociación estratégica, y Pekín ha proporcionado ayuda no letal a Moscú para la invasión a Ucrania.
Es obvio que China se favorece, estratégicamente, del estatus quo, dado que Rusia como vecino, que necesita establecer alianzas, eleva el papel del país asiático en el conflicto. Además, hay interés en los muchos recursos naturales rusos, y al final representa una alianza entre dos regímenes autoritarios.
“En medio de la guerra en Ucrania, el comercio entre Pekín y Moscú va en aumento. Los diplomáticos chinos y rusos mantienen contactos frecuentes. Los ejercicios militares bilaterales continúan sin cesar. Aun así, poca evidencia sugiere que China está evadiendo las sanciones occidentales, y los diplomáticos chinos continúan expresando su apoyo retórico a la integridad territorial en Ucrania” según el Carnegie Endowment for International Peace, en su página web.
Ahora bien, mientras Putin y Xi Jinping planean encontrarse en los próximos meses, las tensiones entre Estados Unidos y China han aumentado de forma alarmante, especialmente tras el incidente del globo espía y la cancelación de la visita de Blinken a Pekín.
Cualquier movimiento de Pekín para suministrar armas sería visto como una señal de que se está formando un nuevo bloque al estilo de la guerra fría contra Occidente.
Estados Unidos aún tiene que demostrar a los aliados la supuesta disposición de China de enviar armas a Rusia, pero los europeos han asegurado que si hubiese pruebas China estaría "cruzando una línea roja".
Europa ha estado aumentando la presión sobre China para que evite ese camino. El canciller alemán, Olaf Scholz, ya advirtió a Pekín en contra del suministro de armas “al agresor ruso”.
Es de esperar que Von der Leyen argumente, que, sin pruebas concretas sobre las intenciones de China, habrá poco entusiasmo en el viejo continente para imponer sanciones económicas a Pekín, así que mucho dependerá de la calidad de inteligencia estadounidense.
Antes de la invasión de Rusia a Ucrania, la administración Biden publicó información clasificada, tanto para presionar a Moscú como para blindar el apoyo de los aliados.
Esta decisión, que continuó en los meses subsiguientes, ha probado ser exitosa para unir a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) e informar a la opinión pública.
Cuando La Casa Blanca advirtió al mundo que los ejercicios militares rusos en la frontera con Ucrania conducirían a una invasión, muchos gobiernos europeos dudaron y luego resultó ser 100% cierto.
Ahora nos enfrentamos a las mismas dudas ante las últimas advertencias de que China podría estar a punto de armar a Rusia.
Una vez más, en un movimiento audaz, información secreta se está compartiendo oficialmente, subrayando la estrategia de Washington de preparar a los europeos para la imposición de sanciones a China.
En todo caso, una fuerte declaración conjunta de Biden y Von der Leyen podría hacer que Pekín lo piense dos veces antes de armar a su vecino ruso.
