Sin los borrachos entre sus protectores Obama tampoco está seguro. Porque Obama no está seguro de nada
No sé por qué ha levantado tanta polémica la borrachera de tres agentes que debían vigilar a Barak Obama en Holanda. El resto de los agentes no estaban ebrios y lo han dejado escapar. Si la función de las fuerzas de seguridad es mantener el orden, alguien debería detener a Obama e interrogarlo. Tal vez así sabríamos qué opina de Rusia, de Venezuela, o de Corea del Norte. Imagino que, además de la existencia de u201clíneas rojas u201d, el presidente habrá logrado elaborar alguna otra idea. Incluso a lo mejor nos sorprende y tiene un plan, además de decirle a Putin que lo suyo es una u201cpotencia regional u201d; que es el tipo de comentario que suelen proferir dos varones cuando coinciden codo con codo en un urinario público. n n A los agentes indisciplinados los han enviado a casa. Suspendidos. La noche de copas del domingo en Holanda debió ser larga. Uno de los policías llegó a perder el conocimiento en el hotel en el que se alojaba. A los otros dos les pareció divertido y en vez de esconderlo, lo dejaron dormir en el pasillo, lo que provocó la llamada de alerta a la Embajada de Estados Unidos. Me cuentan mis informadores que está fue, a grandes rasgos, la conversación. n n _ Buenos días, señores. Hemos identificado esta mañana a un agente secreto norteamericano en nuestro hotel. n n _ u00bfY cuál es la noticia? n n _ Un agente secreto norteamericano, y durmiendo en el pasillo. n n _ u00bfY cuál es la noticia? n n _ Un agente secreto norteamericano, durmiendo en el pasillo, y completamente borracho. n n _ u00bfY cuál es la noticia? n n Las reglas del Servicio Secreto prohíben a sus miembros beber alcohol en las diez horas previas al desplazamiento. Esto con Bush no pasaba. Además, la misión de los funcionarios suspendidos era defensiva. Debían viajar junto a Obama y lanzarse a por el enemigo en caso de ataque, mientras el Presidente resultaría evacuado hacia un refugio. Ciertamente, para un trabajo así, tal vez sea mejor echarse un trago antes. A John Wayne le funcionaba. Al fin y al cabo, el instinto invita a salir corriendo hacia el refugio, no hacia el terrorista. Hasta aquí mis nociones de defensa de autoridades políticas. n n El viaje de vuelta de los agentes desde Bruselas y con resaca ha debido ser horrible. En casa no serán condecorados. Entre otras razones porque la borrachera ha ido tan lejos que han dejado de ser secretos. Hoy son ya los tres agentes menos secretos de los Estados Unidos. Y esta vez la culpa no es de Edward Snowden sino de Jack Daniel's. n n Sin los borrachos entre sus protectores Obama tampoco está seguro. Porque Obama no está seguro de nada. Hasta hoy su actuación en crisis internacionales ha sido tan valiente como la política de defensa de un avestruz en un campo de golf. Imagino a Putin contemplando la escena con compasión. Tal vez eso explique su media sonrisa cada vez que comparece para anunciar qué nuevo trozo de mundo va a apropiarse. n n No sería justo omitir que Obama ha logrado cosas importantes en política exterior. Sin ir más lejos, ha conseguido que hoy estemos todos hablando de la borrachera de tres agentes en vez de hacerlo del fracaso de su esperada gira europea.