La propaganda política es tan vieja como nla condición humana. Los gobernantes, na mayor o menor escala, siempre han nluchado por extender su poder. Da igual nque ese poder se haya conseguido legítimamente no por la fuerza, la imagen que se nquiere proyectar de los líderes políticos es nalguien perfecto, que no comete errores, nen ocasiones alguien sobrenatural que ha nvenido a este mundo con la tarea de salvar na sus súbditos. n
El mundo ha progresado y las forma de ncomunicación también. Las redes sociales nestán de moda y no hay presidente que se nprecie que no esté en Facebook y Twitter nhaciendo campaña 24 horas al día, 365 ndías al año. Tanta presencia da que pensar ny el lado oscuro de la política se ha proyectado nen estos nuevos medios. n
Hoy llevamos a nuestras páginas, la ntramposa cuenta de Twitter del presidente nde Panamá Ricardo Martinelli. DIARIO nLAS AMÉRICAS ha podido corroborar nque muchos de seguidores de su cuenta noficial, que jalean y retuitean las actuaciones ndel mandatorio son en realidad perfiles nfalsos manejados por alguno de sus ncolaboradores. Lo más grave del asunto es nque algunos de los avatares que ilustran nesos perfiles pertenecen a usuarios que nno han dado su consentimiento para la nutilización de su imagen.
Este periódico nha hablado con algunos de ellos que han nmostrado su sorpresa y no descartan emprender nacciones legales. Martinelli será nanfitrión a partir de mañana de la XXIII nCumbre Iberoamericana. Esperemos que nmaneje ante los representantes de los distintos npaíses dotes políticas más limpias y nsinceras de las que presenta en su cuenta noficial de Twitter @Rmartinelli