Después de décadas de haber sido dado de baja por las autoridades colombianas, Pablo Escobar sigue siendo el ídolo del pueblo. Increíblemente muchos ciudadanos al ver la vida de lujos y excesos que tuvo el capo lo han convertido en héroe ya que no solo fue un bandido que eludió la autoridad durante décadas, sino que también con su dinero logró darle felicidad a muchos pobres en Colombia. Hace unos días, y en una de mis cátedras, un par de estudiantes internacionales que tenían una presentación sobre líderes de Latinoamérica escogieron hacer un análisis de la vida de Pablo Escobar y presentarlo como un líder de éxito y poder en la región. Al escuchar su presentación no podía dejar de pensar en lo mucho que ellos ignoraban de Colombia y del personaje que tanto idolatraban. ¿Pero, cómo culparlos? ¿Acaso no hemos vendido la imagen de Escobar como aquel Robin Hood que luchó por las masas, y que en el proceso casi acaba con el Estado colombiano? Al terminar la exposición, les mostré a los estudiantes -todos Europeos- lo equivocados que estaban al querer presentar a Escobar como un héroe. Proseguí entonces a mostrarles varios documentales sobre la vida del capo sin tomar partido, e, increíblemente, el resultado fue que contestaron que Pablo había sido traicionado por la clase dirigente de Colombia y que él era el héroe, y los políticos los verdaderos bandidos.

Ante semejante respuesta solo observé sus rostros para contestarles que en realidad su conclusión no estaba muy lejos de la realidad, pero que Pablo Escobar se había dedicado a sacrificar al pueblo y a sus más cercanos colaboradores para justificar su guerra y obligar al estado a rendirse ante sus pies. Lo que Escobar nunca anticipó fue que ese comportamiento errático y asesino lo llevaría precisamente a perder su imperio. Entonces, después de explicarles un poco más en detalle lo que realmente sucedió en Colombia durante los 70’s y 80’s como también en los 90’s y como toda la clase política de Colombia usó al narcotráfico como medio de financiamiento, entonces estos jóvenes europeos me preguntaron si los políticos habían tenido un juicio político por sus crímenes y conspiración para permitir el horror del narcoterrorismo. A esto contesté que no. Les expliqué como muchos políticos y familias que hoy se dicen ser muy respetadas fueron parte de un grupo de personas quienes se hicieron inmensamente ricos con el dinero del narcotráfico, y, a la sombra de Escobar, lavaron y exportaron toneladas de cocaína sin que nada les pasara. Les expliqué lo irónico de todo. Los mafiosos contra los cuales se luchó tanto, terminaron apoderándose del poder político con la ayuda de políticos corruptos.

Te puede interesar

Entonces, en síntesis, Pablo Escobar era el ángel de la guarda de toda clase dirigente hasta que quiso incursionar en la política y en ese momento los políticos lo empezaron a ver como un problema, y, por ende, hicieron todo a su alcance para evitarlo no sin antes, por debajo de la mesa, recibir millones del capo y sus socios para financiar su campañas. Ejemplos hay muchos, y toda Colombia los conoce. Por ejemplo, muchos culpan a Escobar de la muerte de Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara, y sin duda no están equivocados al señalar que fue el autor material, pero nadie nos dice que casi toda la clase dirigente le interesaba la muerte de Lara ya que este tenía información contundente que comprometía a muchos en el negocio del narcotráfico. Pero, de nada sirvió que Lara quisiera exponer a estos bandidos. Conspiraron e instigaron para matarlo y después les quedó muy fácil inculpar a Escobar de todo el crimen ya que era la figura visible.

Al igual ocurrió con Galán, pero con él fueron peores las maniobras para asesinarlo. No solo lo dejaron morir llevándolo a la clínica más lejana posible y que no podía atenderlo, sino que fue impactado por debajo de la tarima en donde las balas no serían detenidas por el chaleco antibalas. Muchos intereses existían de los políticos de la época para impedir el ascenso de Galán y cómo sino fuera poco, muchos aliados como otros más que se aprovecharon de su legado fueron parte también de un crimen tan miserable y cobarde como el del líder Liberal. Entonces, Pablo Escobar al final, para estos estudiantes y otros jóvenes es el ídolo del pueblo ya que aunque mató y asesinó a muchos, nadie nos ha contado la verdadera historia de Escobar y de la clase política -oligarca- colombiana que  por un lado se beneficiaba de la bonanza de los narcos y por el otro lado los acusaba de ser criminales. Una doble moral que da asco y nos ha llevado a ser un país en donde el delito paga y personajes como Escobar hoy por hoy son vistos como héroes y no villanos. Al final, que Escobar sea el ídolo del pueblo, para muchos, no está muy lejos de la realidad.

(Primera entrega. Análisis del narcotráfico en Colombia y los nexos con la clase dirigente)

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

 

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Lo último

Encuesta

¿Debería el gobernador DeSantis emitir medidas sanitarias de carácter obligatorio para todo el estado? 41.92%
¿Las medidas deberían ser potestad de los gobiernos locales según se requieran? 30.43%
¿Las medidas sanitarias deben ser decisión individual de cada persona? 27.64%
49392 votos

Las Más Leídas