MIAMI.- El proyecto de ley que buscaba eliminar el uso de la tradicional calcomanía amarilla en las matrículas de los vehículos en Florida fracasó en el Senado estatal al cierre de la sesión legislativa el viernes 13.
La iniciativa buscaba modernizar el sistema de registro y ahorrar millones de dólares a los contribuyentes; a pesar de su avance en la Cámara, la propuesta expiró en el Senado
MIAMI.- El proyecto de ley que buscaba eliminar el uso de la tradicional calcomanía amarilla en las matrículas de los vehículos en Florida fracasó en el Senado estatal al cierre de la sesión legislativa el viernes 13.
La iniciativa expiró por falta de acción en el Senado, a pesar de su previa aprobación en la Cámara de Representantes y del amplio respaldo popular para modernizar el sistema y ahorrar fondos públicos.
El representante Tom Fabricio, autor de la medida en la Cámara, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS que logró que el proyecto de ley HB 841 superara con éxito los debates iniciales.
El 25 de febrero, la Cámara de Representantes dio luz verde a la propuesta con un apoyo bipartidista de 93 votos a favor y 17 en contra, según explicó a este rotativo.
Sin embargo, su versión complementaria, impulsada por la senadora Ana María Rodríguez, se estancó en los comités del Senado y nunca llegó al pleno para su votación definitiva.
El congresista Fabricio confirmó los obstáculos legislativos y analizó el desenlace de su propuesta. Según el legislador, el proyecto llegó a un comité senatorial y generó negociaciones internas, “pero el Senado se negó a aprobar la pieza en esta ocasión”.
Fabricio justificó esta paralización al señalar una tendencia general en el Congreso, donde los legisladores presentaron y aprobaron menos proyectos de lo habitual durante la sesión ordinaria este año.
Aun así, el legislador de Miami Lakes destacó el consenso ciudadano e institucional sobre el tema.
“El proyecto cuenta con un increíble apoyo popular en la comunidad, además del respaldo del gobernador Ron DeSantis y de muchas partes del estado. De hecho, la Cámara de Representantes aprobó la propuesta tres veces a través de diferentes paquetes legislativos”, afirmó.
La premisa central para eliminar la calcomanía que sobresale en las matrículas vehiculares radica en la obsolescencia de la etiqueta física.
Las autoridades de tránsito ya cuentan con lectores automáticos y computadoras en sus patrullas para verificar electrónicamente el estado del registro vehicular en tiempo real.
El recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, calculó un ahorro anual de 2.5 millones de dólares solo para su condado, gracias a la reducción de gastos de impresión, manejo y envío postal.
El representante Fabricio explicó que la calcomanía actual “es innecesaria y representa un costo adicional para los residentes”, pues —a su juicio— “los policías ya no la necesitan para verificar la validez de los documentos en la calle”.
A pesar del revés en el Senado, el futuro de la eliminación de la etiqueta amarilla parece prometedor. El representante Fabricio dijo que mantiene el optimismo y perfila la propuesta como una prioridad para su agenda política a corto plazo.
El congresista expresó una certeza absoluta sobre la eventual conversión de este proyecto en ley.
Fabricio prometió que, si los votantes deciden su reelección en las urnas en noviembre, presentará la iniciativa de inmediato como su segundo proyecto para la próxima sesión legislativa, “con mucha fe en su aprobación definitiva”.