En busca de chichetti y ombra afuera del circuito turístico de la ciudad italiana, el reportero sigue los pasos del comisario Brunetti
A orillas del Gran Canal hay decenas de restaurantes. (dpa)
VENECIA. dpa. Además del encanto de los canales y la arquitectura rica en detalles, Venecia cuenta con una amplia oferta gastronómica que es por sí sola una atracción turística en la ciudad italiana.
Esquivando los lugares frecuentados por turistas, encontramos al comisario Brunetti, quien además de ser funcionario público sirve como guía gastronómico en su tiempo libre, tal como la escritora Donna Leon asegura en su novela policiaca Muerte en la Fenice.
De hecho, Brunetti prefiere caminar por pequeños callejones rumbo a la comisaría en el barrio de Castello, donde también se encuentra, muy cerca de su oficina, uno de sus restaurantes favoritos, La trattoria Da Remigio que es tan bueno como Donna Leon lo describe. El dueño, Fabio Bianchi, está muy orgulloso de sus platos de pescado.
A orillas del Gran Canal, alrededor del Puente de Rialto, hay decenas de restaurantes que intentan atraer a los turistas con su menú, que muchas veces resultan ser caros y hasta insípidos. Brunetti evita esos sitios y prefiere pequeños locales como Antico Dolo o Do Mori en el mercado de frutas y verduras. Ahí, el comisario se da el gusto de un ombra, la imprescindible copita de vino entre comidas. Todo esto Brunetti lo explica muy bien en su guía Paseos por Venecia con Guido Brunetti, publicado por la editorial Seix Barral.
u00bfPor qué le llaman ombra, sombra en español, a la copita de vino? Cuentan que cuando la Plaza de San Marcos era el punto neurálgico de los venecianos, conservaban el vino fresco a la sombra del campanario. Entonces, el calor y la sed eran las excusas perfectas para disfrutar un u2019ombra de vino. n
nPara acompañar el ombra, nada mejor que un cicchetti."Son pequeñas delicias, como panecillos con salchicha, sardina macerada o una pequeña albóndiga de pescado", explicó Gianni, mientras prestaba servicio en la barra del diminuto pero encantador restaurante Do Mori.
A unos metros de allí está el Puente de Rialto, bajo el cual pasan cantando los gondolieri que, entre un enjambre de lanchas, van remando en dirección a la Plaza de San Marcos.
n nTambién en dirección a San Marcos está el hotel de lujo Gritti y el famoso Harry's Bar, donde Patta, el jefe de Brunetti, acude a tomar un café cada mañana.
No obstante, Brunetti se mantiene alejado de tales sitios. Cuando más, se permite un capuccino de 15 euros (20 dólares) en el Caff u00e8 Florian. Es un local que cuenta con casi 300 años de antigüedad y está situado en uno de los portales de San Marcos.
n nAl otro lado de la gran plaza está Cannaregio. En este popular barrio se debe entrar en cualquiera de las osterie, o tabernas, donde abundan los chichetti y el buen vino ocupa el lugar del agua.