"Somos una empresa de manufactura relativamente pequeña que nació en Texas, y ver el nombre de MelamineTex junto al de compañías de ese tamaño y trayectoria fue una confirmación de que la innovación no depende necesariamente del tamaño de la empresa", afirma Siegert.
Un reconocimiento fuera de su propia liga
Los Manufacturing Leadership Awards, organizados por el Manufacturing Leadership Council de la NAM, celebraron en 2025 su vigésima primera edición. Distinguen proyectos de transformación digital e innovación en nueve categorías, evaluados por un jurado de líderes de la industria manufacturera. En la misma categoría que Texas Wooden Solutions figuraban proyectos de General Motors, GM Defense, Intel, Lockheed Martin, Merck, Genentech, Dow y Zebra Technologies, entre otros; en el resto de las categorías competían nombres como IBM, Honeywell, Cisco o Johnson & Johnson.
Para Siegert, el valor estuvo precisamente en salir del nicho. "No estábamos participando en un reconocimiento limitado a la industria de la madera o del mueble; estábamos siendo evaluados dentro del universo mucho más amplio de la manufactura estadounidense", explica. "Llegar como finalistas nos permitió medir nuestro trabajo frente a compañías mucho más grandes y con enormes recursos tecnológicos. Para una empresa de nuestro tamaño, esa comparación tiene muchísimo valor".
La noticia le llegó en una reunión virtual convocada específicamente para comunicarle la selección. "Fue una gran sorpresa y un momento de mucho orgullo", recuerda.
Qué presentó MelamineTex al jurado
El TFL (thermally fused laminate), o laminado melamínico, es un panel de madera compuesta, como el MDF o el aglomerado, al que se le fusiona un papel decorativo impregnado en resina mediante presión y temperatura. El consumidor rara vez conoce el término, pero lo tiene delante a diario. "Está en gabinetes de cocina y baño, closets, muebles, oficinas, apartamentos, hoteles, tiendas y muchos otros espacios interiores", detalla el empresario.
El proyecto finalista no giró en torno a un equipo nuevo, sino a repensar el proceso completo. "La innovación que presentamos no fue una sola máquina, sino la transformación de nuestro proceso de producción de paneles TFL para hacerlo mucho más eficiente", señala. El equipo analizó cada etapa de la línea e implementó mejoras de ingeniería, automatización y control para producir más con los mismos recursos, reducir los tiempos improductivos y aprovechar mejor la capacidad instalada.
El resultado fue un aumento significativo en la cantidad de paneles fabricados sin un crecimiento proporcional de los recursos, junto con un proceso más estable y predecible. "Para nosotros, el resultado más importante es precisamente ese: hacer más eficiente cada hora de producción y convertir esa eficiencia en mayor capacidad y mejor servicio al cliente", resume.
Siegert insiste en que la lección trasciende a su empresa. "La innovación en manufactura no siempre significa comprar la tecnología más costosa. Muchas veces consiste en entender profundamente el proceso, medirlo, identificar los cuellos de botella y utilizar ingeniería y tecnología para mejorarlo continuamente".
De Caracas a Humble
La historia de Texas Wooden Solutions empieza mucho antes de 2018. Siegert se graduó de ingeniero mecánico en la Universidad Simón Bolívar en 2004, cursó estudios de posgrado en finanzas corporativas en el IESA, en Caracas, y trabaja con laminados melamínicos desde 2005. En Venezuela participó en la instalación de una línea de producción de tableros melamínicos en Industria Melamínica Venezolana 2008 y dirigió Comercializadora Ladeven, que pasó de importar laminados decorativos a fabricarlos en una planta propia de 3.000 metros cuadrados, adquirió después otra de 12.000 metros cuadrados, cubrió todo el territorio nacional y abrió oficina en Colombia en 2017. Como socio y gerente general de Coberturas Melamínicas S&S, implantó además el sistema de gestión de calidad ISO 9001.
Con esa experiencia identificó una oportunidad en Texas: un mercado grande y en crecimiento al que muchos paneles aún llegaban después de recorrer largas distancias. "La idea detrás de Texas Wooden Solutions fue producir localmente, más cerca del cliente, con tiempos de respuesta más rápidos, mayor flexibilidad y un mejor nivel de servicio", explica. Es un razonamiento de ingeniero: "Un panel es pesado y relativamente costoso de transportar. Mientras más cerca puedas producir del cliente, mayor puede ser tu ventaja competitiva".
Entre agosto y octubre de 2018 planificó e instaló la primera planta, de 8.500 pies cuadrados, en Humble. Los dos primeros años fueron los más duros. "Era el CEO, pero al mismo tiempo era vendedor, llevaba temas administrativos y financieros, coordinaba las compras y también estaba directamente involucrado en la producción", cuenta. "Salía de mi casa antes de las seis de la mañana y muchas veces regresaba cerca de las ocho de la noche. Fue una etapa de mucho sacrificio, no solamente para mí sino también para mi familia". Reconoce que fue entonces cuando más se preguntó si el proyecto funcionaría, y también cuando se construyeron sus cimientos.
Seis años de crecimiento
Bajo su dirección, la empresa formó primero una red de clientes en Texas, Oklahoma y Luisiana. Entre finales de 2020 y comienzos de 2021 instaló una fábrica de gabinetes y closets, base de Letmobel, la marca de gabinetes, closets y componentes que también comercializa muebles a través de Amazon en los 50 estados. Entre 2021 y 2022 levantó una segunda planta en Phoenix, Arizona, que hoy opera en dos turnos a plena capacidad. Siegert, que también dirige las finanzas de la corporación y las compras de materia prima nacional e internacional, ha llevado los productos de MelamineTex a unos 15 estados a través de distribuidores especializados que abastecen tanto a grandes fabricantes de muebles y gabinetes como a pequeños talleres y carpinteros.
La integración entre ambas marcas es parte de su ventaja competitiva. "Nos ha permitido conocer la cadena desde ambos lados: no solamente fabricar el panel, sino entender cómo ese panel se transforma posteriormente en un gabinete, un closet o un mueble", explica.
Hoy la compañía supera los 60 empleados, entre ingenieros, técnicos, supervisores, personal administrativo, ventas y operadores de producción. En un sector donde escasea la mano de obra calificada, buena parte del conocimiento se forma en casa. "No siempre puedes contratar a alguien que ya conozca exactamente nuestros equipos y procesos, así que muchas veces tenemos que formar a nuestra propia gente", dice. "Desarrollar talento internamente se ha convertido en parte de nuestra estrategia de crecimiento".
Un ingeniero en el piso de planta
Su estilo de liderazgo se explica por su formación. "Soy ingeniero mecánico antes que CEO, y eso influye mucho en mi forma de dirigir", afirma. "Me gusta estar en producción, entender por qué una máquina está detenida, dónde está el cuello de botella, cuánto estamos produciendo y qué podemos mejorar". Y añade una regla que aplica a diario: "En manufactura las opiniones son importantes, pero finalmente necesitas medir".
Esa mentalidad también define su visión de la sostenibilidad. Gran parte del aglomerado que utiliza la empresa se fabrica con residuos de madera recuperados de otros procesos industriales, y reducir el desperdicio en planta es, para él, una decisión tanto financiera como ambiental. "Cada panel que se desperdicia representa materia prima, energía y transporte que ya fueron utilizados", señala.
Cuando se le pregunta qué le dijo al equipo al volver de la gala, corrige de entrada: no hubo trofeo. "Una empresa no llega a ser finalista de un reconocimiento nacional por el trabajo de una sola persona. Detrás están los operadores que llegan cada mañana, mantenimiento, producción, logística, ventas y administración. Para mí, el verdadero reconocimiento fue poder decirles: el trabajo que hacemos aquí está siendo visto a nivel nacional".
Un mensaje para los empresarios latinos
Para Siegert, haber llegado a esta instancia tiene un significado que va más allá de su fábrica. "Yo llegué a este país con experiencia y conocimiento de una industria, pero la empresa se construyó aquí", dice. "Poder llevar el nombre de una empresa fundada por un venezolano a una competencia nacional de manufactura y quedar como finalista demuestra que hay espacio para los empresarios latinos no solamente en servicios o comercio, sino también en manufactura avanzada".
Su aspiración es que el caso sirva de referencia. "Espero que sirva para que otros empresarios entiendan que también podemos construir fábricas, desarrollar tecnología, crear empleos y competir industrialmente en Estados Unidos", añade.
No cree que su origen le haya exigido demostrar el doble, sino demostrar resultados. "Cuando eres una empresa pequeña y nueva, independientemente de tu origen, nadie te regala credibilidad. Tienes que construirla", sostiene. "La credibilidad se construye orden por orden, año tras año".
Esa credibilidad es, a su juicio, el principal efecto de la candidatura. "Cuando una empresa pequeña habla de innovación, es fácil que alguien lo vea simplemente como marketing. Cuando una organización nacional de manufactura evalúa tu proyecto y te selecciona como finalista, esa conversación cambia".
Lo que viene
La próxima etapa ya tiene terreno. Tras años alquilando un nuevo almacén cada vez que sumaba una línea de producción, la empresa adquirió en 2026 un terreno de unos 10,2 acres, donde prevé iniciar a principios de 2027 la construcción de una primera nave de 20.000 pies cuadrados. El plan a largo plazo contempla levantar hasta siete edificaciones de ese tamaño a medida que crezca la producción, mientras Letmobel sigue ampliando la fabricación de gabinetes y componentes. "Nuestra visión es seguir avanzando en integración vertical, tecnología y manufactura local", resume.
Siegert dedica el reconocimiento a su equipo, a su familia y a todos los que han confiado en la empresa desde 2018: empleados, clientes, proveedores y socios. Y lo interpreta como un punto de partida. "Llegar a ser finalistas no significa que hayamos llegado a la meta", concluye. "Para mí significa exactamente lo contrario: demuestra hasta dónde hemos podido llegar y cuánto más podemos construir".