BEATRIZ E. MENDOZA
El diplomático español Guillermo Corral se estrena como narrador al publicar con la editorial miamense La Pereza
BEATRIZ E. MENDOZA
@bemendozac
Para Guillermo Corral (Bilbao, 1971) el bosque es ese sitio alejado de las normas de la vida urbana donde juegan los niños, pero también “es un sitio donde se esconden secretos y se desatan fuerzas elementales como la violencia”. En su primer libro de relatos, que será presentado este viernes en Books and Books de Coral Gables a las 8 p.m., el diplomático español convirtió la naturaleza desaforada de América en una de las temáticas que habitan Mientras crece el bosque (Editorial La Pereza).
Se trata de 10 relatos sobre personajes diferentes que de alguna manera están conectados y que transcurren en un sólo lugar, imaginario y real al mismo tiempo: “[Estados Unidos] es un mundo que existe y que todos compartimos desde un punto de vista imaginario, incluso aunque tú no hayas vivido en Estados Unidos, cuando llegas aquí, cuando llegas a Nueva York, reconoces sus calles, porque las has visto millones de veces, porque has visto películas, y has leído novelas. Cuando coges un coche y conduces por una carretera americana, reconoces un paisaje que es muy tuyo aunque no seas de allí. El impacto que ha tenido la cultura popular americana a lo largo de los últimos 100 años es enorme, es un referente imaginario para todo el mundo”.
Para el consejero cultural de la Embajada de España en Washington, D.C. “venir a Estados Unidos ha sido muy liberador creativamente porque para mí es difícil hablar de lo que es más tuyo y es más fácil escribir sobre un mundo que es más imaginario, y está a caballo entre la realidad y el sueño”.
Llegó a Norteamérica en 2010 tras haber estado destinado como diplomático en Turquía, Tanzanía y Bruselas. Y llegó a la escritura a través de la lectura, el cine, la fotografía y el dibujo, influencias que dice están reflejadas en sus textos, y a gracias a esa curiosidad que ha caracterizado a los diplomáticos y los lleva a cambiar de países, culturas e idiomas varias veces en su vida.
“Mis influencias no las puedo resumir en una frase”, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS al tiempo que reconoció a maestros como Roberto Bolaño o Paul Auster y afirmó que “el trabajo de muchos fotógrafos me parece tan inspirador como muchas novelas”.
“Me gusta cuando los libros de historias tienen unidad entre sí”, afirmó por eso cuando sintió que lo había conseguido recogió 10 de 15 en este volumen. A un nivel más profundo el libro “tiene que ver con secretos, y emociones más profundas como la memoria y el no querer recordar. La creación, la imaginación, como un refugio frente a traumas o el peso de la memoria, como una forma de sobrevivir, de reimaginar las cosas y reinventarlas”.
Sobre la decisión de publicar concluyó: "Me hacia ilusión la idea de que se publicara aquí primero, aunque La Pereza también distribuye en España, pero me gustaba la idea der publicar con una editorial que está en América, como La Pereza, que está haciendo un esfuerzo por defender la literatura en español en EEUU, me parece que son muy meritorios en ese esfuerzo".
