MIAMI.- En una nueva medida de su política migratoria, el gobierno de EEUU informó que los agentes de inmigración podrán detener a ciudadanos en condición de refugiados legales que no han obtenido aún su residencia permanente en el país.
El Departamento de Seguridad Nacional amplió la capacidad migratoria para arrestar a personas que no hayan ajustado su estatus tras de ser admitidos en EEUU
MIAMI.- En una nueva medida de su política migratoria, el gobierno de EEUU informó que los agentes de inmigración podrán detener a ciudadanos en condición de refugiados legales que no han obtenido aún su residencia permanente en el país.
Con esta nueva disposición, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) amplía su capacidad para reevaluar las condiciones de los refugiados y realizar nuevos arrestos por razones de control adicionales y de seguridad nacional.
Este cambio de norma afecta a los refugiados —un estatus concedido tras exhaustivas verificaciones— que no hayan iniciado los trámites para obtener la residencia permanente, conocida como "tarjeta verde", al cabo de un año de estar en territorio estadounidense, según una nota del DHS incorporada el miércoles al expediente de un caso en curso ante un tribunal del estado de Minesota.
“Cuando un refugiado es admitido en EEUU, la admisión es condicional y está sujeta a una revisión obligatoria después de un año”, señala el memorando del Departamento de Seguridad Nacional, que fue presentado por abogados del Departamento de Justicia como parte de un expediente judicial federal, según se informó.
Con este memorando, emitido por el director de Servicios de Ciudadanía e Inmigración, Joseph Edlow, y el director interino de ICE, Todd Lyons, se revoca la medida anterior acerca de los refugiados que han estado en el país durante un año.
En octubre de 2025, el gobierno anunció un límite máximo de admisión de refugiados de tan solo 7500 personas para el año fiscal 2026, frente a los más de 100.000 al año bajo la presidencia demócrata de Joe Biden.
La nueva política significa que las personas con esa condición que viven en el país y que “no hayan ajustado” su estatus a residente permanente legal están expuestas a arresto por las autoridades que revisan su permanencia.
Es decir, si el refugiado no aplica o no cumple con el proceso, la DHS puede poner bajo custodia al refugiado y mantenerlo detenido durante la duración del proceso de inspección y examen de elegibilidad, se informó.
Si es encontrado inadmisible, podría enfrentar proceso de deportación.
A partir de ahora pueden ser arrestados y detenidos durante todo el tiempo que sea necesario para revisar su situación, un nuevo endurecimiento de la política migratoria estadounidense.
Un grupo de defensa de los refugiados, el Proyecto Internacional de Asistencia para Refugiados (IRAP, en inglés), calificó esta decisión como "una ruptura radical con las prácticas anteriores".
La organización expresó su preocupación en particular porque "no se haya fijado ningún límite de tiempo" a su eventual detención.
El DHS justificó este cambio de postura por imperativos de "seguridad nacional" y "seguridad pública".
El presidente Donald Trump ha reducido prácticamente a cero la acogida de refugiados desde su regreso a la Casa Blanca, con la notable excepción de los afrikáner sudafricanos, descendientes de los primeros colonos europeos sobre los que ha dicho que son "perseguidos".
La nota del DHS aparece en un caso presentado ante un juez federal, que había prohibido provisionalmente al gobierno, a finales de enero, detener a refugiados carentes de estatuto de residente permanente.
El juez explicó que el gobierno podía aplicar la legislación migratoria y reexaminar su estatus, pero "sin arrestar ni detener a los refugiados", ya que sus antecedentes habían "sido sometidos a rigurosas verificaciones".
Este caso afecta a unos 5.600 refugiados residentes en Minesota, cuya principal área metropolitana, Mineápolis, fue hasta hace poco el epicentro de operaciones de la policía de inmigración.
Ante esa nueva medida, los refugiados que ya cumplieron un año viviendo en EEUU deben asegurarse que aplicaron para la residencia (I-485).
Si no lo han hecho, es importante consultar inmediatamente, pues no deben ignorar las notificaciones de USCIS o DHS.
No se verán afectados, aquellos que aplicaron al tiempo al ajuste están cooperando con el proceso y no reportan problemas de inadmisibilidad.
FUENTE: Con información de usa.gov, cnnenespañol.com
