miércoles 18
de
marzo 2026
Un choque amoroso libera moléculas químicas euforizantes similares a las que se producen con la toma de cocaína.
Para los científicos, es biológico: señales visuales, acústicas, olfativas y hormonales. Para los psicólogos, una colusión inconsciente. ¡Es un flechazo! En instantes las flechas de Cupido no alcanzan el corazón sino el cerebro.
FUENTE: AFP
