Un grupo de universidades de EEUU siguen trabajando en un riñón artificial implantable quirúrgicamente. El órgano incorpora un microchip de silicio que funciona como un filtro, así como células renales vivas y “funcionará bajo el impulso del corazón del paciente, filtrando la corriente sanguínea que lo atraviesa. El riñón biónico, a punto de entrar en su fase de pruebas en humanos, combinará elementos electrónicos y orgánicos, y tendrá un tamaño similar al de los órganos cuya función asumirá. Según sus creadores, este dispositivo está fuera del alcance de la respuesta inmune, es decir que las defensas del organismo, no lo rechazan. Este pequeño riñón bioartificial, ofrecerá una nueva esperanza a todas las personas que pasan por el proceso de hemodiálisis y están a la espera de recibir un trasplante.
sábado 21
de
febrero 2026





