viernes 20
de
marzo 2026
El pequeño equino decidió que era hora de jugar y no tuvo problema en lanzar al barro a la niña que lo montaba. El perro que les acompañaba ladró como preocupado pero después optó por formar parte del desorden. Lo mejor fue que la pequeña jinete resultó ilesa y sin ningún reparó se levantó y se acercó de nuevo al pony sin temor
