MIAMI.- Estudiantes de la Universidad Internacional de la Florida que ayudan en la clínica de inmigración. (CORTESÍA)
MIAMI.- A pesar de una situación legal poco clara para estos jóvenes centroamericanos, cuya cifra asciende a unos 68,000, hay tres organizaciones (Americans for Immigrants and Justice, Cuban American Bar Association, Catholic Legal Services) que están trabajando, con la clínica, para desarrollar un piso legal que ayude a esos niños a obtener un estatus migratorio
MIAMI.- Estudiantes de la Universidad Internacional de la Florida que ayudan en la clínica de inmigración. (CORTESÍA)
SERGIO OTÁLORA/ DLA
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@sergiootalora
A partir de las leyes de inmigración vigentes en Estados Unidos, la mayoría de los niños que han entrado al país a través de la frontera con México, procedentes de Centroamérica, no califican para un estatus legal, declaró a DIARIO LAS AMÉRICAS Juan Carlos Gómez, director de la Clínica de Inmigración y Derechos Humanos de la Universidad Internacional de la Florida.
A pesar de esta situación legal poco clara para estos jóvenes centroamericanos cuya cifra asciende a unos 68,000, hay tres organizaciones (Americans for Immigrants and Justice, Cuban American Bar Association, Catholic Legal Services) que están trabajando, con la clínica, para desarrollar un piso legal que ayude a esos niños a obtener un estatus migratorio.
"Esto es terreno nuevo, estamos enfrentando una pregunta difícil porque no hay un mecanismo legal que les permita a estos niños estar con sus padres o cómo ganar un caso de asilo", explicó Gómez.
Sin embargo, los jueces de la Florida, aseguró el director de la clínica, han sido muy comprensivos ante la situación tan compleja de los menores, a diferencia de los jueces y fiscales en el oeste, "quienes han sido especialmente duros", expresó Gomez.
Un reto adicional, tanto para la clínica migratoria, como para las organizaciones que la apoyan, "es poder representar a una criatura que no tiene la menor idea de lo que es evidencia, no entiende qué está enfrentando. Estamos hablando desde niños pequeños, hasta adolescentes. ¿Cuántos adultos entienden el proceso legal? compare eso con lo niños", aseveró Gómez quien, además explicó que también trabajan con los estudiantes indocumentados, con quienes están en proceso de adquirir la ciudadanía y con los que, por falta total de recursos, no pueden tener un abogado que los asesore en temas migratorios.
Arduo trabajo
El trabajo es arduo tanto para los estudiantes como para los profesores, que tratan de identificar "qué es lo mejor para estas criaturas", subrayó Gómez. Muchos de ellos podrían incluso llegar a obtener la residencia, pero la gran limitación es que sus padres, así hayan llegado con ellos, como es el caso de muchos, no podrán adquirir estatus migratorio a través de sus hijos. Mucho menos los progenitores de los niños que llegaron solos a Estados Unidos.
Ante estas limitaciones, la clínica está proponiendo soluciones legales, fórrmulas que puedan ayudar al mayor número de niños. Sin embargo, y como lo aseveró Gómez, "va a ser difícil que todos esos niños tengan acceso a la justicia".
