MANAGUA.-JOSUÉ BRAVO
Especial
Los niveles de pobreza y una alianza con los sectores empresariales más importantes, le han permitido a Daniel Ortega manejar cierta estabilidad en el país
MANAGUA.-JOSUÉ BRAVO
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El cierre de espacios electorales para una verdadera oposición en Nicaragua de cara al escrutinio de noviembre próximo, de parte del gobierno sandinista, podría desembocar en violencia a mediano plazo, a juicio del experto constitucionalista nicaragüense, Gabriel Álvarez.
“Sí, la (violencia la) vislumbro a mediano plazo”, dijo Álvarez en San José, Costa Rica, al término de una actividad en la que el Movimiento por Nicaragua y el ex presidente Oscar Arias, pedían espacios electorales para una verdadera oposición nicaragüense, observación electoral independiente y elecciones transparentes.
Según Álvarez, la decisión de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, de quitarle la semana pasada la personería jurídica del Partido Liberal Independiente a Eduardo Montealegre, para otorgársela a Pedro Reyes, marcaría el inicio de una oposición más organizada y movilizándose a nivel nacional, clamando por espacios democráticos.
Montealegre lidera la principal coalición opositora de Nicaragua y antes de la sentencia, había designado a la fórmula presidencial para las elecciones del 6 de noviembre. En cambio, Reyes es acusado por sus detractores como aliado de Daniel Ortega.

Daniel Ortega no ha querido escuchar a la oposición para unas elecciones transparentes,
ni a la Iglesia católica ni tampoco a la empresa privada. (EFE)
Álvarez le recomendó a la oposición liderada por Montealegre, incrementar la denuncia nacional e internacional, “para que el presidente (Daniel) Ortega se dé cuenta que lo mejor para el país, incluyéndole a él mismo y sus pretensiones de permanecer en el poder, es devolverle al pueblo la posibilidad de alternar democráticamente el poder”.
Un eventual periodo de violencia, según Álvarez, no sería inmediato a la decisión de la Sala Constitucional, dado que el país aún tiene crecimiento económico (aunque no suficiente para superar los niveles de pobreza) y una alianza con los sectores empresariales más importantes de Nicaragua, que le ha permitido a Ortega manejar estabilidad en el país.
Deterioro económico
En la medida que la economía se deteriore, producto de la caída gradual de la cooperación venezolana que maneja a nivel privada el gobierno, la población sufriría consecuencias con la cual superaría el miedo de perder sus trabajos y a salir a las calles a protestar sin ser reprimidos.
“Dadas las condiciones que vive Venezuela, las repercusiones inmediatas en Nicaragua parecen bastantes evidentes, sumados a la inestabilidad política que habrá si no cambian las tendencias electorales en Nicaragua. Será un proceso electoral que no va ofrecer ninguna legitimidad al próximo gobierno de Ortega, se suman sin números de factores y en donde probablemente no sea descabellado suponer que pueda haber conflicto grave en Nicaragua”, dijo el analista.
Los miembros de la Coalición Nacional por la Democracia (CND) que lidera Montealegre, declararon que las “elecciones son una farsa” y anunciaron que la estructura que luchaba por la presidencia, ahora se convierte en la organización Ciudadanos por la Libertad, al quedarse sin partido político.

Eduardo Montealegre (c), presidente nacional del Partido Liberal Independiente (PLI), habla
con los medios durante una protesta en Managua. (EFE/ARCHIVO)
Montealegre, ahora expresidente del Partido Liberal Independiente, aseguró que no buscarán alianza con Reyes y tampoco pretenden participar con el Partido Acción Ciudadana (PAC) hasta el momento.
“Hoy Daniel Ortega está cerrando las puertas de la vía electoral en Nicaragua. Con esta sentencia de la Corte Suprema le ha dado un golpe de Estado a todos los nicaragüenses que con su voto quieren hacer un cambio en este país. Hoy le ha robado al pueblo de Nicaragua su derecho a votar libremente”, dijo Montealegre en conferencia de prensa, luego de conocer que la Corte Suprema ratificó que la representación legal del PLI es de Reyes.
Ortega muestra desprecio a la Iglesia Católica
Montealegre también dijo que el Gobierno de Ortega está demostrando “desprecio a la Conferencia Episcopal que elevó su clamor por un proceso electoral transparente y honesto”.
“A partir de hoy nuestras estructuras nacionales, departamentales, municipales y territoriales se convierten en estructuras de un proyecto para defender la libertad y promover la transformación de Nicaragua bajo el nombre de Ciudadanos por la Libertad”, dijo Montealegre.
Ortega no ha querido escuchar a la oposición para unas elecciones transparentes, ni a la Iglesia católica y tampoco a la empresa privada.
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