María Corina Machado prosigue con sus actividades proselitistas fuera del país. Este 11 de marzo, asistirá la toma de posesión del presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Esa parada en el país sureño, también servirá para que la líder de la oposición venezolana se encuentra con sus connacionales en un acto que se realizará, el 12 de este mes, en el Paseo Bulnes con Parque Almagro, en Santiago.
Además, la Casa Blanca informó que un plazo de dos o tres semanas tendrá un nuevo encuentro con autoridades de Estados Unidos, nación donde se encuentra, desde mediados de enero, luego de ir a Oslo, Noruega, a recibir el Premio Nobel y tras haber pasado más de 80 días en la clandestinidad en Venezuela. La nueva cita surgió de la segunda reunión que tuvo con el presidente Donald Trump, este mes.
Estas actividades son indicativas de que su regreso a Venezuela se retrasará un poco, pero el analista Luis Rafael Monch no observa que el tiempo conspire contra el liderazgo de Machado. Pide paciencia y comprensión dado que se está en un proceso de cambios en el cual la ansiedad y la frustración caminan juntas.
“María Corina Machado, desde mi punto de vista, está dentro del futuro no solo inmediato sino a corto, mediano y a largo plazo. ¿Por qué? Porque ese liderazgo no ha caído bajo ninguna circunstancia. Considero que ella no es solo una figura nacional, sino mundial”.
A quienes se impacientan por su ausencia en el país, les pide comprender que Machado trabaja para depurar la manipulación del sistema electoral, que debe ser pulcro.
Insiste en señalar que el trabajo de la dirigente de Vente Venezuela no ha decaído, como tampoco su liderazgo, y cree que está “muy por encima” de Delcy Rodríguez, no solo en el plano profesional sino también en el político.
“Y la diferencia es que Delcy Rodríguez está en una posición que, digamos, la medio favorece, porque es un elemento para desmontar al régimen. Muchos de nosotros en el exterior, la vemos como una empleada de la administración Trump”. “Y la diferencia es que Delcy Rodríguez está en una posición que, digamos, la medio favorece, porque es un elemento para desmontar al régimen. Muchos de nosotros en el exterior, la vemos como una empleada de la administración Trump”.
Primero la seguridad electoral en Venezuela
Monch tampoco ve problemas con el hecho que no se haya fijado aún una fecha para un proceso electoral en Venezuela. La situación obedece, manifestó, al plan de tres fases que ha establecido el gobierno estadounidense con motivo de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el 3 de enero pasado. Ese plan se centra en la estabilización, recuperación económica y transición democrática.
Interpreta que primero va la seguridad de todos los venezolanos, depurar el padrón electoral que todo esté “bajo control y orden”. Y advierte que esto no sucederá de la noche a la mañana, porque son varios frentes que pelear.
“El tiempo es el necesario y este no juega en contra de uno ni de María Corina. ¿Qué pasa con el factor tiempo? Bueno, que la gente se desinfla, precisamente, por la ansiedad y la frustración. Eso es comprensible”.
Redunda al afirmar que el tiempo es un factor a favor de la Premio Nobel, pues a partir de 28 de julio de 2024 fue acumulando más capital político y eso quedó demostrado cuando apoyó a Edmundo González Urrutia como candidato de la presidencia de Venezuela, quien ganó gracias a ese apoyo de la líder de la oposición.
“Ese es su capital político, que ha ido acumulando junto con su movimiento. Hay que comprender que ella lo construyó junto con su equipo. No podemos obviar esa parte”.
Para el analista, esa es una muestra de que el liderazgo de Machado no se cae ni será abatido en el futuro y no muestra signos de preocupación porque la encuesta Megánalisis de febrero haya revelado que la preferencia electoral por Machado bajó cerca de 8 puntos porcentuales entre el primer y segundo mes del año.
Le parece entendible esa disminución por su ausencia de Venezuela, pero insiste en que la situación juega a favor de la líder opositora. Esa ventaja viene dada porque el país está saliendo de un proceso de “indefensión aprendida, sumamente fuerte, que ha sometido a la población, además la hundido en un mar frustración y de ansiedad”. Esto justifica, a su juicio, la diáspora de más de ocho millones de venezolanos.
“Es comprensible que ella pueda perder un poco de ese capital político acumulado, pero ese capital político es recuperable. Ella está dispuesta a recuperar esa pérdida momentánea, mientras el proceso se ordena para que siga adelante. Ese capital político desinflado para no decir que está perdido, se recuperará con facilidad”.
Regreso necesario
Monch sí coincide con otros analistas en el sentido de que es necesario que Machado regrese lo más pronto a Venezuela, sobre todo, opinó, porque hay una oposición que “no logró hacer nada durante 27 años”.
Apuntó que fue la dirigente de Vente Venezuela la que puso a pensar a la oposición que “estaba muy acomodada, muy tranquila y luchando, pero no logró nada. Eso es lo que hay que tener en consideración”.
La vuelta a la patria de Machado la condiciona a que se pueda garantizar seguridad en ese proceso de recorrer el país y alerta que “mientras no terminen de desmontar la clase criminal que ha sostenido en vilo y en un desastre continuo al país y se haga presente la justicia, pues la dirigente no puede regresar. “Ella debe estar debidamente protegida”.
EEUU no favorece a Rodríguez
Dentro del tutelaje de EEUU a Venezuela, Monch no ve que Delcy Rodríguez, presidenta encargada, esté sacando créditos por mucho que Donald Trump la elogie por su “buen desempeño” en la gestión y colaboración con el país norteamericano.
Para describir el rol de Rodríguez apela a la analogía con una serie de TV norteamericana titulada Black List, (Lista negra), cuyo personaje es un criminal que fue capturado por organismos de inteligencia de EEUU y a este lo utilizan para desmontar el sistema de terroristas y criminales. “Entonces, Delcy Rodríguez no está siendo favorecida en absolutamente nada”.
Afirmó que Trump tiene que hacer esos comentarios debido a que Rodríguez es un vehículo para solventar la situación interna de Venezuela.
“Considero que ella no está siendo favorecida bajo ninguna circunstancia. Simplemente está haciendo lo que tiene que hacer. Eso le va a bajar las penas y el castigo. Es posible a que se negocien ciertas cosas”.
En fin, se atreve a afirmar que Delcy Rodríguez no se está fortaleciendo política ni electoralmente.
FUENTE: Redacción