sábado 21  de  febrero 2026
ANALISTA COLOMBIANO

Cuba: ¿aliada del terrorismo o de la paz?

MIAMI.- Ya veremos qué veredicto brinda el Gobierno de Barack Obama, lo único cierto es que el régimen castrista está lejos de ser un abanderado de la paz y más bien es especialista en convertir lobos en ovejas, como sucede en el caso de la guerrilla de las FARC.

Diario las Américas | CRISTHIAN MANCERA MEJÍA
Por CRISTHIAN MANCERA MEJÍA

MIAMI.- La respuesta a esta pregunta seguramente tendrá varios ángulos desde donde se quiera analizar. Por un lado -entre ellos el presidente Barack Obama- habrá muchos que dirán que Cuba no es un país que apoya al terrorismo ya que es un país que está ayudando a Colombia a regularizar una banda de delincuentes a la vida civil, y, por ende, habría que decir que Cuba es aliada de la paz y no del terrorismo.

Esta última afirmación es bastante ingenua como la idea de pensar que el embargo y mantenerlo es el camino adecuado para traer cambios a la isla. No entraré en el debate de si el embargo es bueno o malo. Sin embargo, es claro que dicha medida ha sido un fracaso y que su remoción es el comienzo de muchos cambios en esa isla dejada a merced de un tirano durante muchas décadas.

Él embargo y su fin traerá una apertura como el fin del abuso de ciertos privilegios migratorios que también ya es hora de ponerles fin.

Por otro lado, habrá muchos que piensan que Cuba sí es un país aliado del terrorismo ya que ha sido el germen de muchos de los movimientos de izquierda radical en América Latina y esos mismos movimientos han acabado con muchos pueblos, incluida Colombia (sin mencionar a Venezuela).

Lo más irónico de todo es que Cuba durante décadas le ha ganado la jugada de ajedrez a Washington al evitar que el coloso del norte se inmiscuya en sus asuntos durante mucho tiempo.

Es casi como si Kennedy hubiese entregado todo a cambio de nunca atacar ni invadir a Cuba. Lo más interesante es que ese juego nefasto de los sesenta no sólo produjo el horror de muchos cubanos al tener que dejar su isla, sino que también trajo consigo una especie de protección a ciertos líderes y movimientos que el castrismo consideraba intocables.

No sólo fracasó EEUU con el embargo, sino la CIA al no poder durante tantos años eliminar una dictadura que ha puesto en jaque a más de una democracia en América Latina. Lo que no sabemos es por qué Washington ha sido tan permisiva con La Habana, y si Kennedy pagó con su muerte la no intervención de EEUU en Cuba.

Lo único cierto es que al final del día Fidel Castro fue quien venció sobre Estados Unidos. Fidel Castro se ha burlado de todo el exilio durante mucho tiempo, y mientras el exilio se rasga las vestiduras en Miami, Fidel sigue vivo con su habano riéndose de lo que sucede en EEUU y el mundo.

Tan patético es el escenario que logró arrodillar al imperio al lograr que Barack Obama iniciara diálogos para normalizar relaciones diplomáticas, lo cual es algo sin precedentes en los últimos 60 anos.

Durante décadas se ha tenido claro que Cuba ha sido escenario de entrenamientos de grupos terroristas, se han creado grupos como el ELN de Colombia y nada se ha hecho que haya sido efectivo para detenerlo.

Son muchos los cubanos y latinoamericanos que han sufrido por consecuencia de la política socialista de este régimen nefasto, sin embargo lo absurdo es que existen políticos que creen que la revolución cubana es benigna y que representa el sentir de su pueblo.

Cada vez que veo a un líder mundial sentarse con Fidel castro sólo me produce asco debido a que asociar a Cuba con la paz del mundo es tan ridículo como pensar en un sistema comunista en Estados Unidos.

Aquellos románticos que creen que los diálogos de paz en Cuba entre la guerrilla de las FARC y Colombia son una muestra de cómo Cuba es un país que apoya la paz y no al terrorismo seguramente nunca han conocido los horrores de ser privado de las mínimas libertades, comida, esenciales de aseo etc. Si convertir una isla en una prisión es ser devoto de la paz, entonces no hay nada más que discutir.

Finalmente, Cuba nunca mueve una ficha sin sacar provecho de la situación. Entonces está claro que los diálogos de paz en Cuba eran una cortina de humo para favorecer el ambiente para empezar el estudio sobre si Cuba es un país que apoya el terrorismo o no.

Ya veremos qué veredicto brinda el Gobierno de Barack Obama, lo único cierto es que el régimen castrista está lejos de ser un abanderado de la paz y más bien es especialista en convertir lobos en ovejas, como sucede en el caso de la guerrilla de las FARC.

El autor es director y fundador de Latribunacolus  y de United Languages Mediagroup.

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