MADRID.- ADOLFO MORENO
Especial
MADRID.- El movimiento AntiPodemos ha convocado la llamada "Marcha por la Democracia" en Madrid para "decir 'no' al Podemos chavista en España"
MADRID.- ADOLFO MORENO
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"Evidentemente, no quiero para España el modelo de Venezuela", repite una y otra vez Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, al que las encuestas muestran como posible candidato a gobernar España. "Está mintiendo", asegura Wilmer Baute, portavoz del recién creado Movimiento Español Venezolano AntiPodemos (MEVA), que ha convocado en Madrid para el próximo domingo 1 de marzo a la "Marcha por la Democracia", con la que pretenden "dar un mensaje al pueblo español, porque tiene el chavismo tocándole a la puerta".
"Genera interés y mucha polémica, y mucha alarma en el partido que estamos desenmascarando", considera Baute, que describe sus objetivos: "No se trata de atacar al electorado de Podemos, que es un electorado que tiene una ilusión y una esperanza de cambio, y a lo mejor se están creyendo unas propuestas que nosotros, por nuestra experiencia, sabemos que son falsas. Son las mismas que nos vendieron en Venezuela en 1998".
Preguntado por el número de manifestantes con el que considerarían la marcha un éxito, Baute, que sí ha tenido que hacer una estimación para que la Delegación del Gobierno en Madrid aprobase el recorrido, prefiere reservarse esta cifra. En el cartel de la convocatoria puede leerse: "Trae tu bandera y pancarta, no importa tu ideología política", lo que ha despertado la alerta en determinados sectores -incluso entre personas que en las redes sociales afirman que acudirán a la convocatoria- debido a que podría ser utilizado por grupos de extrema derecha para realizar manifestaciones que, de otro modo, no podrían: "Todo el mundo es bienvenido mientras respete los principios democráticos", afirma Baute, que añade que "en lo particular, pienso que los extremos, tanto derecha como izquierda, no son buenos".
Paralelismos entre el chavismo y Podemos
Hay determinados aspectos que a Baute le hacen pensar que sí puede analizarse el fenómeno Podemos desde el prisma de la experiencia venezolana. El primero es de índole económica: "Hemos escuchado a Pablo Iglesias hablar de una salida del euro, aunque lo haya suavizado". Baute ve en una hipotética nueva divisa española un primer paralelismo con Venezuela: "A Pablo Iglesias, si llegase al poder, que esperemos que no, le espera una fuga de capitales masiva, que es una de las cosas que tuvo que enfrentar el Gobierno de Chávez. Lo enfrentó con un control cambiario que ha asfixiado la economía. Es una de las medidas que tendría que impulsar para controlar el capital español y que no se fugue".
El segundo aspecto tiene que ver con la propuesta de Podemos de "impulsar un proceso constituyente". "Nosotros ya estamos dando la alerta -dice Baute-. Fíjate que no ha puesto la Constitución que él propone sobre la mesa". La falta de concreción de las medidas programáticas de Podemos le provoca al partido importantes críticas en España. El portavoz del MEVA, pese a creer que España necesita una regeneración democrática, afirma: "En ese proceso constituyente denunciamos que no sólo van a proponer que España se quede con el poder legislativo, ejecutivo y judicial, sino que se amplíen los poderes, se pongan más poderes con el pretexto de dar más poder al pueblo y hacer una verdadera democracia". Y a esto lo compara con su país: "En Venezuela, si lees la Constitución es un ejemplo de democracia pero realmente no hay democracia". Estos procesos constituyentes, analiza, se impulsaron en Venezuela, Ecuador y Bolivia cuando los actuales mandatarios llegaron al poder.
Relacionado con éste, Baute ve otra propuesta de Podemos en el espejo del chavismo: "Propone un referéndum revocatorio a mitad de mandado, la posibilidad de echar al Gobierno si no estás de acuerdo". "Esto ya ocurrió en Venezuela -rememora-, y a la gente que firmó, si trabajaban en la Administración Pública les echaron, y si necesitaban tramitar algún crédito de un banco creado con tendencia social por el Gobierno, no se lo aprobaban". MEVA asegura que este referéndum revocatorio provocaría una "lista negra" en España.
El último paralelismo pone el foco en la nomenclatura de la estructura orgánica de Podemos: "En Venezuela existen 'círculos bolivarianos' distribuidos por todo el territorio con una función prácticamente igual que los 'círculos de Podemos' en España, intentando aparentar darle participación y darle poder popular al pueblo". Sin salir del ámbito del lenguaje, una última conexión: "En mi opinión, su origen es PODEMOS", en referencia al partido homónimo venezolano que apoya al Gobierno, cuyo nombre completo es "Por la Democracia Social", conocido por su acrónimo PODEMOS (POr una DEMOcracia Social).
Lo 'anti', novedad en España
En España es inusual que un movimiento se autodenomine con el prefijo "anti". Cuestionado sobre si entiende que pueda resultar agresivo, Baute aclara que "no se ataca al electorado, sino a los dirigentes". "La palabra 'AntiPodemos' se ideó cuando se diseñaba el nombre del movimiento: estábamos seguros del 'MEV', y faltaba una vocal. Teníamos que buscar algo que estuviera relacionado con rechazar al partido político Podemos y no podíamos poner un nombre excesivamente largo. Ya había 'grupos antipodemos' previos a nosotros en las redes sociales, divulgando la verdad que nosotros conocemos tan bien. Como no había ningún movimiento y justo 'antipodemos' empieza con vocal, adoptamos esa palabra", dice.
Baute no acierta a nombrar a un personaje político de la Historia a quien tenga de referente, a la vez que asegura que "la idea (de MEVA) no es ser un partido político". Por último, nos interesamos por saber qué le diría a Pablo Iglesias si le tuviera delante: "Si tanto le gusta el modelo democrático venezolano, no tiene necesidad de importarlo en España. Que vaya a Venezuela y viva allí, que no va a tener problemas con el visado".
