@antonioriverog*
He allí que en ese desborde incesante de delincuencia han ocurrido y continúan ocurriendo con mayor abominación, crímenes de ciudadanos inocentes. En los cuales se encuentran cada vez más involucrados personas ligadas a los predios de este poder nefasto
@antonioriverog*
Venezuela se encuentra inmersa en un deplorable estado de gobernabilidad, producto de la ignominia destructiva por quienes hoy detentan el poder de manera ilegitima y convertidos en crápulas que licenciosamente han devastado la oportunidad de progreso y desarrollo del país, como la paz y el sentimiento de nuestra venezolanidad. Han quebrantado el estado de derecho y han permitido la violación de nuestra soberanía, mantienen una nación diezmada y humillada en sus necesidades más básicas. La vida en Venezuela la han convertido en miseria humana y sin valor por ella ante la elevada inseguridad que existe, como producto de la inoperancia e ineficiencia de las políticas de seguridad ciudadana y peor aún, por complicidad delictiva del régimen totalitario imperante.
He allí que en ese desborde incesante de delincuencia han ocurrido y continúan ocurriendo con mayor abominación, crímenes de ciudadanos inocentes. En los cuales se encuentran cada vez más involucrados personas ligadas a los predios de este poder nefasto. Pero la recurrencia de estas pseudoautoridades, se sitúa en trasladar la culpabilidad a quienes de manera irreverente transitamos una lucha por liberar a Venezuela de estas crápulas. Lucha para devolverle la paz y la tranquilidad a la nación.
Quienes nos encontramos dirigidos por reencontrar la Democracia para nuestro país, sufrimos la más encarnizada persecución política con acusaciones inverosímiles, a la vez de hacernos a la más vil represión y/o cárcel, pretendiendo cercenar nuestra moral y conciencia, que sigue firme ante la razón de nuestra causa libertaria y democrática.
Hoy, líderes de oposición y mi persona hemos sido nuevamente señalados por estas crápulas, para involucrarnos ahora en el contexto de un crimen abominable, cuyos orígenes están inscritos en la premeditación y alevosía, de acciones que muestran claramente la pérdida de valores humanos, tal cual en la práctica han llevado a cabo de forma sistemática el régimen castrocomunista, la derrotada subversión de los años 60-70 en Venezuela y aún presente en nuestro vecino país, la guerrilla y paramilitarismo colombiano.
De manera particular, mi persona fue señalada por el actual Ministro del Interior en pormenores de un vil asesinato, basado en la declaración de uno de los detenidos y acusado como autor material del delito de homicidio contra una mujer. Este señalamiento por parte del mencionado Ministro del Interior, agrupa una serie de hechos que en forma cronológica y de espacio, no tienen coherencia, ni se fundamentan con ninguna clase de pruebas que permitan determinar la autenticidad de dicha declaración expresada por el detenido, como de igual manera pueda ser aseverado como hecho cierto por el mencionado ministro en sus pasadas declaraciones a la prensa.
Me permito exponer y analizar algunas de estos señalamientos expresados por el afamado ministro. En primer lugar según declaró el detenido José Pérez Vega, el mismo recibió entrenamiento paramilitar de parte de mi persona en la frontera colombo venezolana, junto a otras treinta personas, de ello no presenta ninguna prueba en cuestión ni señala fecha y lugar específico, así mismo, ¿cuáles son éstas otras treinta personas que habrían sido entrenadas por mi persona? Por otra parte señala que logré infiltrarlo en la Fuerza Armada, ¿bajo qué condición lo infiltro en la FAN y en qué fecha ocurre ello? ¿Fue antes o después de que señalan haberle entrenado como paramilitar? Si fue antes y como dice el ministro, estuvo en una unidad de fuerzas especiales, ¿Qué sentido tiene después un supuesto entrenamiento paramilitar? ¿Qué relación tiene un asesinato, entre los cientos de miles que ocurren en nuestro país, con un supuesto entrenamiento paramilitar y/o adiestramiento militar como fuerzas especiales? Asesinato en el cual se descuartiza el cuerpo de la victima después de muerta. Practica que es utilizada como móvil por miles de asesinos para desaparecer a sus víctimas y tener una manera fácil de transportarlas.
Lo contradicción de tan viles señalamientos se aprecian igualmente después, cuando el ilegitimo Nicolás Maduro presenta un vídeo del interrogatorio de este presunto asesino, en el cual no ofrece ninguna de las informaciones antes señaladas en torno a mi persona y que señaló el Ministro del Interior. Sólo hace mención de mi nombre en otro hecho no antes comentado, respondiendo a la pregunta, ¿quién colocaba las guayas contra motorizados? Así mismo, en el vídeo se muestra que el detenido indica que recibió entrenamiento paramilitar una vez en Cúcuta y que había militares retirados que no recuerda los nombres. Entonces, ¿en qué momento está presente mi persona como adiestrador paramilitar en la frontera colombo venezolana?
Una vil componenda se fragua de nuevo en los predios del poder ilegitimo de este régimen, producto de la mentira como trastada política para desvirtúan nuestro liderazgo democrático y la lucha intensa, que de manera incansable sostenemos con firme resistencia a ser doblegados o callados en nuestro grito de libertad, contra la opresión de esta neo dictadura. Sin embargo, debemos estar conscientes del enemigo que enfrentamos y que solo de manera unida podemos vencerlo con fuerza de forma contundente. Así lograr cambiar este sistema opresor por una democracia prospera y con igualdad de derechos para todos los venezolanos.
*General en Retiro y Dirigente Político
