Aunque solamente celebramos el Día de Acción de Gracias una vez al año, antes fueron varios los días designados para dar gracias. Por ejemplo, la primera fiesta que tuvo lugar en Plymouth duro tres días y cuando se estableció el Gobierno de Estados Unidos, el presidente George Washington destinó varias jornadas para dar gracias por la libertad, la democracia y el bienestar del pueblo estadounidense.
Hoy el Día de Acción de Gracias está desapareciendo entre el comercialismo de Halloween y la Navidad, ya que muchos de nuestros niños y algunos adultos lo ven sólo como si se tratara de días feriados para comer y hacer compras. Este año, como el pasado, muchas tiendas estarán abiertas el mismo Día de Acción de Gracias, envés de esperar al próximo día, el llamado viernes negro, como es habitual.
Por mi parte, yo tomo estos días de fiesta como una oportunidad para hablar sobre las grandes necesidades que hay en el condado de Miami-Dade. Ya que muchos de nosotros no tenemos la oportunidad de ver a las miles de personas que en estos días no están pensando en ventas, sino en cómo sobrevivir estos tiempos de fiestas.
En este momento en Miami-Dade hay 3.166 niños desamparados en nuestras escuelas públicas. De ellos, hay 129 que están viviendo en carros o en parques públicos, 162 que están viviendo en hoteles mientras esperan por un espacio en los alberges, 735 viviendo en alberges, nueve esperando ser designados a familias sustitutas y 2.131 niños rodando de casa en casa, entre amistades y familiares.
Lamentablemente, estos pequeños y sus padres pasan desapercibidos, ya que la mayoría piensa que los desamparados son drogadictos que vagabundean por las calles. Pero en un condado donde el 40% de las personas pagan más de 50% de lo que ganan mensualmente en renta o hipoteca se cae de la mata, como decimos los cubanos, que un accidente, una enfermedad o una tragedia puede resultar en la desgracia que familias trabajadoras terminen viviendo en la calle.
Por eso, este día de Acción de Gracias les pido que consideren el estado de nuestro condado. Las necesidades de todos nuestros residentes, de varias generaciones que tienen dos y hasta tres trabajos para mantener a sus familias. Personas que después de trabajar por décadas se encuentran mayores de edad y necesitados.
Preguntamos ¿Por qué en un país tan avanzado tenemos tantas necesidades? ¿Por qué hay personas mayores que tienen que escoger entre comprar medicina o comida? ¿Por qué hay padres que no podrán comprar un juguete a sus hijos esta Navidad?
Yo pienso que ya es hora de cambiar las prioridades de nuestro Gobierno condal. Ya es hora que nos enfoquemos en nuestros residentes y sus necesidades, envés de enfocarnos en los grandes negocios del condado.
Este día de Acción de Gracias les pido que consideren el compromiso que tenemos, unos con los otros, y lo que juntos pudiéramos lograr. Porque el día de Acción de Gracias no es sólo una oportunidad para comer pavo, es una celebración de la sobrevivencia y la comunidad, una oportunidad para considerar cómo nos podemos ayudar por el bien del futuro de todos. Un día que se debe celebrar varias veces al año.