Que Miami crece aceleradamente, es un hecho. Atributos le sobran. Lo importante es que el crecimiento está ocurriendo responsablemente y teniendo en cuenta los mejores intereses de los residentes.
La mejor manera de mostrar que la Ciudad marcha hacia el futuro, acompañada de un serio respaldo administrativo y estratégico, es a través del presupuesto
Que Miami crece aceleradamente, es un hecho. Atributos le sobran. Lo importante es que el crecimiento está ocurriendo responsablemente y teniendo en cuenta los mejores intereses de los residentes.
La mejor manera de mostrar que la Ciudad marcha hacia el futuro, acompañada de un serio respaldo administrativo y estratégico, es a través del presupuesto. En sus diferentes componentes mostramos la “hoja de ruta” que plasma nuestra previsión de futuro y la forma en que respondemos, dinámicamente, al desarrollo que experimenta la Ciudad.
El presupuesto muestra cómo estamos invirtiendo en infraestructura, para evitar que ese crecimiento se convierta en fuente de problemas para las áreas circundantes. Por ejemplo, hemos asignado más recursos para ampliar, reparar y mejorar los parques de la Ciudad, estamos embelleciendo los principales corredores del tráfico vehicular, así mismo, estamos asignando recursos para mejorar los sistemas tecnológicos y de seguridad, renovando o ampliando estaciones de policía y reemplazando los camiones de recogida de basura.
Invertimos también en los servicios. Con el crecimiento de la Ciudad aumenta la población, y la demanda de más y mejores servicios. Estamos adquiriendo dos nuevas unidades de rescate. Estaremos, en breve, contratando y entrenando a 22 especialistas en control del tráfico para trabajar en el área del Downtown que es una de las más congestionadas. Hemos asignado fondos para contratar policías a tiempo parcial y reforzar cualquier necesidad urgente de seguridad ciudadana y, adicionalmente, emplearemos a siete personas civiles para realizar labores administrativas, que actualmente son realizadas por oficiales que pasarán a reforzar la fuerza en las calles.
Nuestro planeamiento es también socialmente responsable y fiscalmente prudente. Como nos preocupan los “bolsones” de pobreza, estamos creando la División de Inversión Comunitaria adjunta a la oficina del Administrador. Continuamos asignando fondos a nuestras iniciativas para combatir la pobreza en la Ciudad. Sigue siendo una prioridad la construcción de viviendas para personas de bajos ingresos y ancianos. Sostenemos un importante programa de empleos para el verano y un vigoroso proyecto de internado (entrenamiento de jóvenes) en administración.
Para nadie puede pasar desapercibido el tremendo salto cualitativo que ha tenido la Ciudad de Miami desde que, en el 2010, asumimos la alcaldía. De los escasos 13 millones de dólares que recibimos como reservas de la Ciudad, las hemos hecho crecer hasta 104 millones. De los enormes déficits presupuestarios de 110, 62 y 40 millones de dólares, pasamos a excedentes de hasta 11 millones. De instrumentos financieros degradados pasamos a una seria credibilidad financiera, acreditada por las tres agencias evaluadoras: Standard & Poors, Moody’s y Fitch.
A pesar de nuestras limitaciones para participar en la solución de los problemas del transporte público, hemos implementado un exitosísimo sistema de trolleys que, a través de siete rutas, transporta diariamente a más de 10.000 pasajeros de manera gratuita. Por quinto año consecutivo hemos reducido los impuestos a la propiedad.
En resumen, Miami ha evolucionado de un pasado en que era constantemente vituperada y, para algunos, corrupta, a ser una de las ciudades mejor administradas, a la vez que admirada y respetada en toda la nación.
