@antonioriverog
Este mes de agosto mencionamos el poderío del régimen en problemas por los levantamientos con mayor auge que ha tenido la inseguridad, que producto de la crisis económica y a pesar de su propia anuencia con creación de nuevas asociaciones para delinquir, estos grupos delictivos han venido contraponiéndose a sus propios amos y favorecedores del régimen, provocando un nuevo operativo de seguridad ciudadana que ha dado lugar a una cruenta y sangrienta lucha contra bandas delictivas y demás desadaptados sociales
@antonioriverog
Mes de agosto de múltiples acontecimientos y aun no finaliza. Libertades de figuras representativas de los presos políticos, asesinatos crueles con señalamiento a líderes político para recrudecer la persecución política, inhabilitaciones políticas de líderes notables contra el régimen, nueva caída de precios del petróleo, caída de las bolsas chinas, cierre de frontera con Colombia y estado de excepción, deportación masiva de colombianos, entre otros eventos. Podemos percibir a raíz de los hechos ocurridos y de las acciones tomadas por parte del actual régimen gubernamental, la definición de una etapa de salvamento para sostener su viciado e ilegitimo poder gubernamental, a costa de lo que fuera. Y este proceder se inscribe dentro de una posible fase de aniquilamiento de cuanta posición contraria o diferente existe. Contra la disidencia que es cada día un mayor obstáculo manifiesto contra la imposición de su totalitarismo, como por supuesto, contra el terrible desastre social, económico y político a lo que ha llevado el proyecto “revolucionario” de quienes ostentan el poder desde hace mas de dieciséis años.
Este mes de agosto mencionamos el poderío del régimen en problemas por los levantamientos con mayor auge que ha tenido la inseguridad, que producto de la crisis económica y a pesar de su propia anuencia con creación de nuevas asociaciones para delinquir, estos grupos delictivos han venido contraponiéndose a sus propios amos y favorecedores del régimen, provocando un nuevo operativo de seguridad ciudadana que ha dado lugar a una cruenta y sangrienta lucha contra bandas delictivas y demás desadaptados sociales. Actuaciones en las cuales de manera desmedida, por la forma de conducir dichos operativos, están igualmente contraviniendo los derechos humanos de personas inocentes y hasta contra los mismos señalados como delincuentes dejan entrever dicha actuación desmedida, violando igualmente los derechos humanos.
Pero el poderío del régimen en problemas como no solo se traduce en el desborde o fuera de control de los grupos delictivos, sino en no encontrar solución a la grave crisis de escasez que ya deja de mencionar como guerra económica, tampoco encuentra solución a la manera como llegó a ceder nuestro Esequibo y ahora no haya como reponer tal traición a la patria. No encuentra como parar la caída de su populismo desenmascarado y tampoco no encuentra como acabar con la resistencia política de una nación que clama mayoritariamente un cambio absoluto lo más pronto posible. Cambio para emprender un verdadero sendero democrático de paz, bienestar y progreso sostenido, donde impere la justicia y todos los derechos naturales sean para todas las personas.
No encuentra como hacerlo por la vía que pudiera hacerlo, con el deber que nunca cumplió constitucionalmente y que ahora persiste en dejar de cumplir, terminando de inscribirse con mayor radicalización en la acción represiva y aterrorizando la población, como llevando a cabo acciones que solo pueden inscribirse en un libro de practica hitleriana o la propia practica castrocomunista, que ha buscado imponer en estos mas de dieciséis años. El régimen emprende una fase de aniquilamiento con una estrategia de radicalización de su política represiva y persecutoria, tanto en el orden interno como hacia lo internacional, donde se le señala abiertamente como dictadura.
Sin temor a equivocarme, me atrevo a señalar que en estos cuatro meses para las elecciones parlamentarias, el régimen necesita imponer un estado de sitio que le permita quebrantar los espacios que abiertamente y de manera mayoritaria se le oponen o resisten. En ello acomodar de manera consecuente el escenario posible a sostener el triunfo electoral de la Asamblea Nacional. Para ello requiere complacer y dominar su principal bastión de sostenimiento en el poder, la Fuerza Armada. Es la institución del miedo a tener y caer, como del miedo a infundir para dominar, controlar y sostener el poder.
Los militares, fuera de los privilegiados, mayoritariamente han venido sufriendo la penuria de la crisis y especialmente en la inseguridad y la escasez de alimentos, fundamentalmente en sus cuadros medios y bajos, que son más del ochenta por ciento, sumado al desplazamiento de atención armada que han tenido con los grupos colectivos y/o bandas delictivas. Esta situación reverbera en la institución, quebrantando el liderazgo militar presente y del sector político del régimen, provocando un alerta que conlleva en conducir acciones que generen devolverle el dominio armado y una clara arremetida para mantener el control del orden interno, a la vez de darle alcance mayor a los elementos requeridos por los militares en cuanto al hampa, al abastecimiento y soberanía.
La insertación en mayor cuantía de la Fuerza Armada en la Operación Libertad del Pueblo (OLP), la asignación de responsabilidad en el Plan de Control de Plantas Procesadoras de Alimentos para direccionar la distribución de los productos a su criterio, llevar a cabo actividades sociales en favor de candidatos del PSUV, la orden de cierre de frontera y estado de excepción con mayor proyección a futuro. En todas ellas la participación de la FAN están obedeciendo a presiones internas y de allí hacia lo político para encontrar soluciones que mitiguen el descontento militar.
Que si bien los últimos hechos obedecen a un evento circunstancial y que se origina en la participación de autoridades militares de alta jerarquía en hechos de contrabando, descubierto por efectivos de la misma FAN y que motivó el atentado en contra de varios de los efectivos que trabajan en la investigación, el régimen no ha perdido la oportunidad de desviar la atención real, montar una nueva componenda bajo el concepto del paramilitarismo a combatir e involucrarlo de nuevo en contra de la oposición política nacional, como de la internacional o del vecino país. Llevando a cabo una de las acciones más vergonzosas para nuestra Venezuela, como es la manera tan infrahumana que se lleva a cabo la deportación de colombianos, con imágenes que solo se reconocen en los desplazamientos masivos por hechos de guerra o persecución xenofóbica como ocurrió por el nazismo y ha estado ocurriendo en el medio oriente, como en otras partes del mundo.
Resulta difícil simplificar tantos temas en tan corto espacio, ya excedido, por ello invito la próxima semana a seguir conociendo hechos fundamentados y desnudando la estrategia del régimen, que abarca y busca el sostenimiento del poder a toda costa.
