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LA HABANA.- Luis Manuel Otero, artista independiente, en víspera de su cumpleaños 31 camina de brazo con su esposa Yanelys Núñez, historiadora de arte, 29 años. Van por una oscura y estrecha calle rumbo a una galería de arte, ubicada en un antiguo cine donde se proyectaban películas porno, en el barrio Chino de La Habana.

Durante unos veinte minutos observan la muestra y hablan con varios artistas plásticos. Luego regresan al domicilio de Yanelys, en Monte, esquina Ángeles. La pareja reside en un chapucero edificio de estilo soviético, construido para aliviar el agudo problema de la vivienda en la capital.

En su apartamento del cuarto piso, Luis Manuel Otero y Yanelys Núñez reciben a DIARIO LAS AMÉRICAS. Su interés principal es conversar sobre el acto de protesta que medio centenar de artistas libres tenían previsto realizar el lunes 3 de diciembre frente a la sede del Ministerio de Cultura, en la Calle 2 entre 11 y 13, en el Vedado habanero.

La sala-comedor está amueblada con un sofá, dos butacas y una mesa de hierro. Recostado a la pared, hay un librero que en cualquier momento se viene abajo por el peso de numerosos libros y documentos. En un mueble multiuso, de madera, reposa un anacrónico televisor chino de tubos catódicos.

A un costado del sofá, una pequeña mesa con velas, fotos y un vaso de agua con una cruz de calamina. En el piso, un par de botellas de aguardiente. Es el altar de la madre de Yanelys. En Cuba la religión afrocubana se utiliza como “resguardo”, para las personas que corren peligro o para aquellas a quienes se les quiere desear suerte.

Y suerte, mucha suerte, va a tener que precisar el grupo de artistas independientes que están desafiando al Gobierno del presidente designado Miguel Díaz-Canel.

Cuarenta y ocho horas antes de comenzar la protesta, Luis Manuel y Yanelys se muestran serenos. La procesión va por dentro. Con la incertidumbre de lo que podría pasar en la protesta. Amaury Pacheco, Iris Ruiz, Michel Matos y Raz Sandino se unen a Luis Manuel y Yanelys para analizar diversas variantes.

“Está gente (Seguridad del Estado) son imprevisibles. Lo mismo terminamos presos, como El Sexto, o nos detienen hasta que pase el 7 de diciembre en el Vivac (calabozo ubicado al sur de La Habana). Cualquier cosa puede pasar. Desde luego que nos van reprimir. Pero no tenemos otra opción. Si aceptamos el Decreto 349 estamos certificando nuestra muerte como artistas. Ese mamotreto jurídico es un tiro directo a mi cabeza. Entonces vamos a pelear. Yo sí tengo piel de héroe”, apunta Amaury Pacheco, el más veterano del grupo, padre de seis hijos.

El Decreto 349 intentaron pasarlo a hurtadillas. El mismo día que el autócrata Raúl Castro escogiera a dedo a su delfín, el primer acto como gobernante de Díaz-Canel fue rubricar la retrógrada ley, que indudablemente perjudica la autonomía del sector artístico e intelectual en Cuba.

“Aunque se firmó el 20 de abril, apareció en la Gaceta Oficial el 10 de julio. La mayoría de los artistas independientes desconocíamos las interioridades de esa normativa. Una llamada de un periodista de Radio Martí nos puso en alerta. Cuando Luis Manuel se leyó con calma el decreto, comprendió que el propósito era eliminar al arte libre. Decidimos entonces armar una campaña de denuncia utilizando todos los soportes a mano, desde las redes sociales hasta la prensa independiente y extranjera radicada la Isla”, explica Yanelys y añade:

“Siempre tratamos de seguir los cauces legales y actuar de una manera pacífica. El 1 y 2 de agosto organizamos un debate abierto al público en la galería MAPI (Museo del Arte Políticamente Incómodo) donde participaron casi un centenar de personas. Antes, el 26 de junio, entregamos una carta a la Asociación Hermanos Saíz, al Ministerio de Cultura, UNEAC y el Consejo de Artes Plásticas, denunciando el peligro que representa ese decreto para la libre creación artística. Como nunca hemos recibido respuesta de las instancias oficiales, decidimos iniciar el camino de la protesta ciudadana”.

El 21 de julio, frente al Capitolio de La Habana, a modo de protesta, Yanelys embadurnó su cuerpo de heces fecales. Varios artistas, entre ellos Luis Manuel Otero y Amaury Pacheco, fueron detenidos por fuerzas policiales.

Este grupo independiente surgido a raíz del Decreto 349, es un conglomerado variopinto de intelectuales, dramaturgos, artistas escénicos, productores, escritores, críticos de arte, fotógrafos, músicos y artistas plásticos, entre otros.

Aclara Yanelys que otros sectores artísticos que suelen ser menos contestatarios en Cuba, de una forma u otra también se han sumado a condenar el Decreto 349. "José Ángel Toirac, Premio Nacional de Artes Plásticas, es uno de los firmantes de una carta que desaprueba el 349. En el sector cultural la mayoría se opone a esa normativa, porque con esa herramienta jurídica el Estado puede coartar y censurar el trabajo artístico. A los independientes nos saca prácticamente del escenario. Debo decir que hemos contado con la ayuda inestimable de juristas dentro y fuera del país, especialmente de Laritza Diversent, abogada disidente cubana, exiliada en Estados Unidos”.

Si finalmente el 7 de diciembre se implementara el Decreto 349, músicos autodidactas de la talla de Benny Moré, Compay Segundo o Polo Montañez, no hubieran tenido espacio en ese contexto.

Luis Manuel Otero, reconoce el peligro que encierra la normativa: “Todo el mundo es consciente de que vivimos en un régimen dictatorial. No soy iluso. Luchamos contra un poder estatal que cuenta con todos los recursos para hacernos callar. Pero nuestro grupo está decidido a enfrentar ésas y otras injusticias”.

Los servicios especiales intentan por todos los medios reducir a la obediencia a los artistas libres. Iris Ruiz comenta que “oficiales del Ministerio del Interior, MININT, [la Policía Política del régimen] que atienden a menores, fueron a mi edificio a recoger firmas de los vecinos para quitarme a mis hijos. Nadie firmó. A otros artistas la Seguridad [del estado] los presiona con su familia. Buscan desalentarnos y dividirnos”.

Amaury Pacheco expresa que “ahora mismo está preso un rapero conocido en el mundo artístico como Maikel El Osorbo, a quien pretenden acusarlo de un delito común. En protesta contra el abuso del Estado y en contra del Decreto 349, el muchacho se ha cosido la boca. No somos súper hombres. Simplemente queremos vivir y crear en una sociedad libre”.

Los artistas independientes cubanos saben que en los próximos días pueden ocurrir muchas cosas. Ninguna positiva. Pero incluso el miedo tiene un límite.

Momentos antes de publicarse este reporte se conocía que la Policía Política del régimen había sitiado la casa de varios de los artistas que planeaban participar en la protesta.

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