MANAGUA.-JOSUÉ BRAVO
Especial
Nicaragua, por medio de la policía está sepultando de inmediato en un cementerio de la comunidad de Sapoá, los cuerpos encontrados debido a su alto grado de descomposición
MANAGUA.-JOSUÉ BRAVO
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Durante tres días consecutivos han aparecido cadáveres en avanzado estado de composición en la costa sur del Lago de Cocibolca, en teoría de migrantes africanos que perecieron intentando cruzar una desembocadura de este cuerpo de agua como parte del periplo por atravesar Nicaragua en su intento por llegar a Estados Unidos.
Hasta el momento han salido a flote 10 cuerpos de africanos en estado putrefacto, tras haber fallecido por sumersión aparentemente la mañana del domingo en la desembocadura del río Sapoá, zona fronteriza con Costa Rica.
Nicaragua, por medio de la policía está sepultando de inmediato en un cementerio de la comunidad de Sapoá, los cuerpos encontrados debido a su alto grado de descomposición.
Negativa del Gobierno de permitirles el paso
Los africanos son parte de los 1,500 migrantes irregulares (también asiáticos y haitianos) que están varados en el lado costarricense de la frontera de Peñas Blancas, ante la negativa del Gobierno de Nicaragua de permitirles el paso para que continúen su periplo hacia Estados Unidos.
Al resguardar Nicaragua con el Ejército y la Policía Nacional su frontera con Costa Rica, los migrantes irregulares deben idear nuevas rutas con ayuda de traficantes de personas, para poder atravesar territorio nicaragüense, el gran escollo para continuar por Centroamérica.
De abril al 3 de agosto, han ingresado a Costa Rica 5,600 migrantes irregulares, sobre todo haitianos, africanos y asiáticos. Más de la mitad ya no está en el país porque se fueron por sus propios medios o con ayuda de traficantes de personas.
Redoblar la vigilancia
Tras conocer los fallecimientos, el gobierno costarricense lamentó la tragedia; pero a su vez mandó a redoblar la vigilancia en su frontera con Panamá con más policías, ante el incremento de la llegada de migrantes por el sur, que pasó de entre 50-100 personas por día a más de 150 diarios durante la última semana.
Desde el 4 de agosto la Fuerza Pública y la Policía de Fronteras desarrollarán operativos en la frontera sur, para rechazar el ingreso de migrantes irregulares y aprehender en el territorio nacional a quienes no se hayan presentado a las autoridades de migración con la filiad de que quienes sean aprehendidos serán sometidos al proceso de deportación.
La Policía ubicará en esa frontera 300 policías con relevos periódicos de 4 horas para mejorar la vigilancia.
No obstante, Costa Rica fortalecerá la atención humanitaria de quienes ya están con documentación expedida por las autoridades migratorias dentro del país y aquellos que lleguen nuevamente, aun redoblando controles en frontera con Panamá, será atendidos de igual modo, sometiéndolos a un control migratorio que les permite estar regulares dentro del país y recibir atención humanitaria.
A la vez, el Ministerio de Planificación coordina con otras entidades el diseño de una política de mediano y largo plazo para la atención de la migración irregular, que deberá estar lista en un plazo de dos meses.
Paralelamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene los esfuerzos para procurar acuerdos regionales que permitan una solución y atención integral e internacional al fenómeno del flujo de migrantes irregulares en tránsito por el territorio de nuestros países, según el canciller, Manuel González.
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