CARACAS.- Pretendiendo vender "integridad", el fiscal general del régimen chavista, Tarek William Saab, dijo que la intención de los funcionarios que se involucraron en tramas de corrupción en empresas públicas como Petróleos de Venezuela (PDVSA) o la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) era "implosionar" la economía del país para causar un efecto político "nefasto" en el interior del régimen.
"La conclusión es clara, generar una implosión de la economía venezolana para buscar un saldo desfavorable al Estado venezolano, porque todo ese dinero para donde y para qué, obviamente, obedecía a un plan político nefasto que ha sido, no solamente judicializado y procesado, sino que ha sido descubierto y sus responsables detenidos", señaló Saab, pese a que el chavismo ha destruido la industria petrolera por el desfalco a PDVSA.
El fiscal, que desde que comenzó el supuesto "plan anticorrupción" no ha precisado mayores detalles de los casos, dijo que hasta ahora han sido detenidas 61 personas, la mayoría de ellas vinculadas a PDVSA. Sin embargo, aún no se conocen los nombres de todos los detenidos, ni la suma total de lo robado.
Agregó que todos los detenidos han sido imputados por el delito de "traición a la patria" y piden condenas hasta por más de 30 años.
Saab indicó que los funcionarios "valiéndose de los cargos que tenían", procedían a ejecutar operaciones de compra-venta de petróleo con "la modalidad" de los buques, pero "muchos de esos buques se perdieron, no aparecía el dinero", afirmó Saab.
Sostuvo que en dichas operaciones no había ningún tipo de control administrativo.
"Luego que comercializaban el crudo asignado en los buques, ilegalmente, se incumplía con los pagos correspondientes a PDVSA. Yo creo que buscan desfalcar la economía nacional", manifestó.
Hace ya más de un mes que la Policía Nacional Anticorrupción inició una serie de detenciones de jefes y directivos de empresas estatales, entre ellas PDVSA, luego que se desvelaran tramas de corrupción que ha causado un desfalco de más de 3.000 millones de dólares, según ha informado la prensa.
Analistas apuntan que esta confesión voluntaria del régimen y los operativos de detenciones ocurren en el contexto de una purga interna en una suerte de reacomodo de fuerzas ante el inminente escenario electoral y luchas de poder.
El sábado, Nicolás Maduro, ordenó al cuerpo de inteligencia de su régimen que actúe "a fondo" contra todo aquel que lo "traicione".
"Aténganse a las consecuencias... Aquel que quiera un doble juego, una doble moral, un doble rasero, que se atenga a las consecuencias. Lo digo con la mayor 'indignación', porque no se me ha pasado la indignación", dijo Maduro en transmisión por la televisora estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Maduro aseguró que perseguirá a los corruptos dentro del "chavismo", a quienes ha acusado de traicionar la llamada "revolución bolivariana".
"Aquel que pretenda y crea que puede jugar un doble rasero, una doble moral, que puede jugar para los dos equipos está bien equivocado. Bien equivocado", insistió el dictador al instruir al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) que actúe contra quien lo traicione. Ordenó al jefe de la Policía Nacional Anticorrupción y Sebin ir "a fondo, sin pararse, sin detenerse" en contra de estos traidores
En medio de la purga, cayó uno de los líderes "chavistas" más cercano a Maduro, el ahora exministro de Petróleo, Tareck El Aissami, y con él han caído también otros nombres que ocupaban cargos estratégicos en las empresas desfalcadas. Esas posiciones les facilitaban el manejo de los fondos.
FUENTE: REDACCIÓN