sábado 24  de  octubre 2026
VENEZUELA

Crisis energética sería gran obstáculo para acuerdo petrolero Washington-Caracas

Venezuela padece el mayor racionamiento de electricidad desde el 2007 y dispara protestas. “El servicio empeorará por la opacidad oficial”, afirma especialista

Por Olgalinda Pimentel

CARACAS.- El sistema eléctrico de Venezuela está a punto de convertirse en el peor obstáculo del “mayor acuerdo petrolero”- como lo definió el presidente Trump- si el régimen de Caracas no resuelve con celeridad y eficacia los apagones y pone fin a la opacidad informativa sobre el estado real de las instalaciones.

“La crisis eléctrica puede agravarse”, advierte el ingeniero José Aguilar, consultor internacional en el tema eléctrico, mientras en Caracas y en vastas regiones del país persisten las fallas de luz cada día, y también las protestas en regiones del país.

En lo que va de 2026, la falta de electricidad, en muchos casos por más de 20 horas, es una de las principales causas de las más de 4,000 manifestaciones ciudadanas en varios estados, según registros del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

“¡Queremos luz!, ¿Queremos luz!", es el reclamo reportado en cualquier punto urbano o rural, mientras los racionamientos sin notificación oficial se incrementan y afectan hogares, escuelas y comercios.

Hace dos semanas, Fedecámaras, institución que agrupa a la empresa privada venezolana, afirmó en un comunicado que los cortes de energía eléctrica son “el principal obstáculo para el crecimiento económico y la productividad”.

En el segundo trimestre de este año, las horas productivas cayeron casi a la mitad de las 488 laborales, se informó.

Crisis eléctrica se potencia

El declive del servicio eléctrico, que se agravó desde el primer gran apagón nacional el 7 de marzo de 2019, se ha potenciado este año.

“La crisis eléctrica se ha agudizado en los primeros 10 meses de 2026 y este ha sido el año de mayor racionamiento desde el 2007; esto es indicativo de que estamos muy mal. Y podemos estar peor sobre todo por la opacidad oficial”, asegura Aguilar, quien hace seguimiento técnico de la operatividad del sistema venezolano, que fue uno de los más potentes de América Latina hace más de 30 años.

El servicio eléctrico posee una capacidad instalada de entre 32.000 y 35.000 megavatios (MV) pero en la actualidad dispone de una generación de unos 12.000 MV, 3.000 menos que los 15.000 necesarios para cubrir la demanda nacional.

Uno de los problemas principales está en la generación. El embalse del Guri, principal fuente hidroeléctrica que junto con las represas Caruachi y Macagua conforman la Central Simón Bolívar, y una de las más grandes del mundo, “tiene una tendencia nociva hacia la baja y eso es preocupante”. Y no es por el efecto del Súper Niño anunciado, según aclara.

A finales de agosto, una falla grave y violenta dejó fuera de operación a una de las potentes máquinas (la 17) de la central hidroeléctrica, y eso restó 1.200 MV a toda la generación del Bajo Caroní, según dijo Aguilar.

Las advertencias de que el desperfecto podría ocurrir fueron ignoradas por las autoridades eléctricas en detrimento del propio sistema nacional.

Los racionamientos aumentan aún con un Guri lleno, pero sobrexigido, a lo cual se suma máquinas clave del embalse que están fuera de servicio.

La incorporación de 1.300 MV de generación termoeléctrica anunciada el 29 de septiembre por las autoridades para el último trimestre de este 2026 “es insuficiente”.

“Eso no cubre ni la mitad del déficit actual de generación eléctrica”, dijo al hacer referencia a la incorporación de nuevas unidades en dos plantas del parque termoeléctrico prácticamente paralizado desde hace varios años y que no logra arrancar.

Planta Centro, una de las tres termoeléctricas más grandes del país ubicada en el estado Carabobo, generaría 600 MW; mientras otras 500 MV quedarías disponibles en Termozulia en el occidente del país, según la información oficial.

“Eso resuelve la dramática situación que vive la población en esos estados”, dice Aguilar, poco antes de que técnicos en Venezuela constataran fallas y advirtieran un reducido margen de MV ante contingencias.

Industria petrolera afectada

La crisis eléctrica también afecta la industria petrolera, toda vez que recibe el 4,2% de la energía y también depende de esta para alimentar la generación termoeléctrica con gasoil y gas natural.

La demanda del sector se calcula entre los 1.200 y 1.700 MW y la producción de crudo presenta un ligero incremento por las dificultades del sistema eléctrico que frenan las metas de 1.3 millones de barriles diarios para este año.

Aguilar no ve claro la posibilidad de que los acuerdos y memorando de entendimiento que han firmado la estatal Corpoelec y empresas internacionales puedan avanzar con la rapidez que exige la demanda..

Tiene conocimiento, según asegura, de que compañías estadounidenses, particularmente, se han quejado de la falta de condiciones y de transparencia que también frenan los contratos petroleros.

El restablecimiento del servicio eléctrico es uno de las exigencias en el plan de Trump para Venezuela en paralelo con la explotación petrolera.

En septiembre pasado, la OFAC emitió la Licencia General N.º 48D que autoriza el suministro de bienes, software, tecnología y servicios destinados a la infraestructura de generación, transmisión y distribución eléctrica, mientras que la Licencia General N.º 49B permite preparar nuevas inversiones en energía y petróleo.

“El gobierno de los Estados Unidos tiene que exigir que le digan claramente lo que está ocurriendo; la gente de Venezuela está jugando a darle largas a esta situación mientras llega la elección de medio año el 3 de noviembre próximo”, añade el consultor internacional.

Causas de la crisis eléctrica

Aguilar asegura que la crisis eléctrica no solo ha sido ocasionada por el despilfarro milmillonario de recursos durante más de dos décadas del chavismo en el poder, y por el casi nulo mantenimiento de equipos de transmisión y distribución para llevar luz a los venezolanos.

También, subraya, están figuras del régimen venezolano e incluso la actual jefa encargada Delcy Rodríguez, quien como viceministra y responsable de varios despachos desde 2007, durante el mandato de Maduro, tuvo injerencia directa en el manejo del sistema eléctrico y de los contratos.

“Ella estuvo en el Guri durante el apagón de 2019 y tengo elementos para afirmarlo. Ella es la cara de los apagones y no puede evadir su responsabilidad”.

En este contexto, los préstamos para la recuperación del servicio eléctrico tampoco se han concretado.

Según Aguilar, lo que tiene Venezuela es “un cóctel de factores que sabe amargo” y que inciden en que “empeoren las cosas”. Y no tienen que ver con fenómenos climáticos.

“Es verdad que puede haber más demanda de electricidad porque hace mucho calor, pero el país no dispone del sistema capacitado que debería tener para poder soportar cualquier efecto climático”.

El 14 de octubre, Delcy Rodríguez anunció la reforma de la Ley de Servicio Eléctrico para permitir la participación privada en todos los procesos, en un evento aniversario de Fedecámaras, en el que también informó que negocia otros 44 acuerdos petroleros.

El experto sostiene que mientras anuncios oficiales desbordan el tema de la electricidad “que se ha politizado”, el deterioro y los apagones no se detienen. Y seguirán.

“En Venezuela se ha perdido muchísimo tiempo desde que el 3 de enero pasado cambió de roja a verde la luz en el semáforo y todo el mundo se volcó en Venezuela, pero están pasando los días con leyes aún torcidas”, señala.

“Hay muchos obstáculos todavía y aunque se está trabajando los racionamientos, el deterioro y la falta de eficiencia es atroz; eso es señal de que el servicio va a estar peor si no se puede avanzar con la celeridad que amerita la crisis del sistema venezolano”.

FUENTE: Entrevista al ingeniero José Aguilar, consultor internacional y experto en el tema eléctrico

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