LA HABANA.- El Gobierno cubano autorizó este viernes la inscripción en el registro de empresas extranjeras de una firma española con permiso para comercializar, entre otras líneas de productos, equipos energéticos y eléctricos de carácter industrial.
La Gaceta Oficial publicó una resolución del ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, que valida la institución de una sucursal de la empresa Dietampa en la isla y su reconocimiento legal.
El anuncio se produce en medio la creciente presión de EEUU, que amenaza con sanciones a quienes se vinculen comercialmente con Cuba (especialmente en sectores como la energía, la minería y la defensa), y de una profunda crisis energética en la isla, agravada por el embargo petrolero impuesto por Washington.
El documento autoriza a la empresa a comercializar productos de los capítulos 84 y 85 que, entre otros elementos, incluyen “reactores nucleares, calderas, máquinas, aparatos y artefactos mecánicos”, así como “máquinas, aparatos y material eléctrico”.
Esta empresa, sin embargo, no tiene autorización para importar directamente ni para distribuir por el país, detalla la resolución.
La Gaceta Oficial publica también las autorizaciones para otra empresa española, Hydro Difusión, centrada en el mundo de las soluciones con plástico; la chipriota Gilmar Investments, de intermediación inversionista y financiera; y la dominicana Sunye, centrada en la comercialización de maquinaria, herramientas y accesorios para vehículos.
Mientras otras empresas españolas como cadenas hoteleras y líneas aéreas han dejado de operar en la isla, así como, Visa y MasterCard operaran hasta este sábado 6 de junio.
Según datos del ICEX recogidos por la agencia EFE, la inversión española acumulada en la isla entre 1993 y 2024 asciende a 465 millones de euros (541 millones de dólares), concentrada principalmente en el sector hotelero.
El abandono de las operaciones comerciales de firmas españolas en Cuba obedece a la orden ejecutiva 14404 de la administración Trump del 1 de mayo, que estipula sanciones secundarias para empresas extranjeras con vínculos comerciales con GAESA (empresa militar que controla casi toda la economía cubana) y fijó el 5 de junio como fecha límite para deshacer esos lazos, bajo pena de quedar excluidas del sistema financiero estadounidense.
FUENTE: Con información de EFE