@LuisLeonelLeon / [email protected]
El martes último el ciudadano cubano Jorge Anglada, esposo de la opositora Ariadna Mena Rubio, fue víctima de extrema violencia frente a sus hijas y vecinos, por parte de agentes de la Policía en el municipio habanero de Centro Habana.
Todo comenzó cuando un oficial, vestido de civil, intentó decomisarle la mercancía (galletas) a un vendedor ambulante. Anglada se dispuso a filmar con su teléfono celular lo que entendió “una arbitrariedad y un abuso”. El agente le dijo que no podía filmar y ante el reclamo de Anglada de que estaba “en su derecho” de hacerlo, el policía sacó una pistola, disparó al aire, apuntó con su arma a Anglada y amenazó con dispararle si continuaba grabando.
Vecinos de la barriada se manifestaron condenando la acción violenta y negligente del agente. En un video publicado por el proyecto Estado de Sats, se ve cómo le gritan al policía que guarde el arma y le reclaman que su disparo pudiera haber impactado a alguna de las personas que estaban en los balcones del edificio frente al cual ocurrieron los hechos.
La respuesta de la comunidad, que prácticamente acorrala al policía encubierto, hizo que el represor guardara su arma y se retirara del lugar. Pero minutos después regresó con varios policías para detener a Anglada, propinándole una brutal golpiza delante de sus hijas y vecinos. Luego de ser esposado, los policías siguieron golpeando a Anglada, que finalmente fue llevado a una unidad policial donde se encuentra incomunicado. Su esposa también fue golpeada por el grupo de policías.
Según Mena Rubio, la Policía le informó que Anglada permanecía arrestado, acusado del supuesto delito de “desacato”. La activista ha denunciado el no poder ver a su esposo luego de la golpiza y ha manifestado su preocupación sobre las condiciones reales en que pueda estar después del arresto, que incluyó numerosos golpes en la cabeza con bastones.
El pasado febrero Mena Rubio, secretaria de Atención a los Jóvenes Trabajadores de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), denunció que fue secuestrada, golpeada y robada por la policía política. En otro video, también publicado por Estado de Sats, la activista narra cómo, luego de salir del domicilio del líder opositor Antonio Rodiles, coordinador del Foro por los Derechos y Libertades, fue interceptada violentamente por agentes, también vestidos de civil, y llevada a una unidad policial donde fue interrogada y amenazada.
En el video la disidente relata que un oficial, que se hizo llamar “Jordan” pero su nombre real es “Yoel”, trató de obligarla a firmar un acta. El policía la amenazó con “quitarle la custodia de sus hijas” si no firmaba el documento, a lo que la activista respondió: “No voy a firmar nada. Si tú quieres, quítame las niñas. Ustedes viven de eso, amenazando e intimidando al pueblo”.
Según Mena Rubio, integrante del Foro por los Derechos y Libertades, el oficial le dijo que “parecía mentira que fuera negra”. La opositora asegura haberle respondido que ella “lo que no quería es ser más sumisa. Tu madre tiene que sentir vergüenza de ti, no sé con qué cara miras a tu madre, de cómo le dan golpes a las mujeres, que eso no es de hombre”, y el agente la amenazó con la frase “Aquí todo se va a joder”.
“Aquí los que se van a joder son ustedes, que están en una pendiente. Por eso están corriendo, con miedo, porque ustedes lo que tienen es miedo de lo que está pasando. Y esto no lo va detener nadie, nadie lo va a detener”, le dijo la activista en referencia al movimiento opositor cubano.
