CARACAS.- El exministro de Energía de Venezuela, Javier Alvarado, habría afirmado que pasó información durante a años a la justicia estadounidense y a la Embajada de EEUU sobre la corrupción en la estatal petrolera venezolana PDVSA, y en particular, de los contratos irregulares que llevó a cabo el también exministro y expresidente de la compañía, Rafael Ramírez.
La información la dio a conocer el periodista Joshua Goodman, que compartió en Twitter extractos de un documento en el que se afirma que Alvarado expuso la corrupción en la petrolera a la Embajada de EEUU en el país sudamericano, con la que colaboró en una intensa operación desde 2010 a 2015 proporcionando información y documentos relacionados a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y PDVSA.
Entre los documentos que compartió Goodman se encuentran los detalles de un contrato sin licitación por $250 millones para una planta de energía firmado por Ramírez.
Los documentos judiciales citados por Goodman también señalan que Alvarado asistió durante varios años al Departamento de Justicia, a la Oficina del Fiscal del Distrito Sur de Nueva York y a la Oficina del Fiscal del Distrito Sur de Texas. Esa asistencia incluyó docenas de documentos y grabaciones relacionadas con la corrupción PDVSA.
Ramírez, el hombre de confianza de Hugo Chávez, fue presidente de PDVSA desde 2004 hasta 2014. En 2013 fue vicepresidente del Consejo de Ministros para el Área Económica. Luego, Maduro lo nombró ministro de Relaciones exteriores en 2014 y ese mismo año lo designó embajador de Venezuela ante la ONU, cargo que ocupó hasta 2017 cuando renunció.
Después de esa fecha, Ramírez comenzó a realizar críticas públicas al régimen, a través de columnas de opinión en medios de comunicación. Fue entonces cuando el régimen anunció las acusaciones en su contra por corrupción en la petrolera estatal. El fiscal general Tarek William Saab lo acusó por un "mega fraude" en la empresa por $4.850.