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MIAMI.- Luego de que el abogado Iván Duque asumiera la presidencia de Colombia, por un periodo de cuatro años, las aguas del mar político que constituye una derecha fortalecida y una izquierda en ascenso siguen convulsionadas en ese país sudamericano.

Duque, quien con 42 años recién cumplidos es el político más joven en ostentar el primer cargo público de los colombianos, viene de una fuerte campaña política, en la que el acuerdo de paz con las FARC, negociado en La Habana, influyó de manera notoria en los resultados electorales.

El pacto con la guerrilla más vieja del continente americano fue la bandera que enarboló la izquierda, con apoyo de facciones centristas, al tiempo que la derecha, guiada por el senador Álvaro Uribe Vélez, mentor de Duque, esbozó la necesidad de una paz, pero con castigo para los miembros de las FARC.

Además del tema relacionado con la pacificación del territorio colombiano, que hoy es un reto para el nuevo regente de la Casa de Nariño (sede del Gobierno), Duque llega al poder abriéndose paso entre las sombras de su antecesor Juan Manuel Santos y las voces de una oposición que no está dispuesta a ceder un solo centímetro.

Apoyo a Duque

Por el lado de la derecha, el expresidente Andrés Pastrana fue uno de los artífices del triunfo de Duque. Para el exmandatario conservador, el Gobierno de Santos solo le dejó a Colombia un legado de “violencia, narcotráfico y corrupción”.

En declaraciones a DIARIO LAS ÁMERICAS, Pastrana afirmó que “todos los retos de Duque se desprenden del mal Gobierno de Juan Manuel Santos, que deja unas 300.000 hectáreas de coca, y mientras en Colombia subsista el narcotráfico, nunca llegará la paz”.

Sin embargo, Santos, al hacer entrega de la silla presidencial, resaltó que durante sus ocho años al frente de los destinos del país se redujeron los índices de pobreza, bajó el desempleo entre 2017 y 2018, y entregó viviendas a 1.8 millones de colombianos, entre otros aspectos.

También señaló que “la gran herencia económica” que encuentra Duque “es una deuda externa enorme, un aument en el déficit fiscal, y hoy Colombia es el cuarto país con los más altos impuestos en el mundo”.

Según Pastrana, el saliente presidente fue el gestor del “gobierno más corrupto en Colombia”, por cuenta de las prebendas que les habría entregado a un alto número de congresistas.

Pastrana no descarta que el expresidente Santos termine en prisión por el apoyo que habrían recibido sus campañas de parte de la firma brasileña Odebrecht.

“Tiene que ser él mismo”

El talón de Aquiles de Duque podría estar en la izquierda que lidera el excandidato a la presidencia Gustavo Petro, cuyo caudal de 8 millones de votos podría tener un peso favorable a la oposición desde el Congreso y otras esferas gubernamentales.

El concejal de Bogotá Hollman Morris votó por Petro. Al hablar con DIARIO LAS AMÉRICAS, el reconocido periodista dijo que Duque tiene “una oportunidad de oro para sacar adelante al país”, pero hizo un llamado al nuevo mandatario para que “sea más él y menos Álvaro Uribe, en cuerpo ajeno”.

En palabras de Morris, el presidente Duque tiene el reto de “profundizar la paz”, pero –advirtió– “vemos que la sombra del uribismo va a hacer esto imposible, y esto puede llevar al país a una nueva guerra.

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