WASHINGTON.- El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó formalmente a dos migrantes cubanos residentes en Rusia, identificados como Oemis Romagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suárez (alias "Viking"), de integrar una red de inteligencia al servicio de Moscú dedicada a la financiación del terrorismo, el reclutamiento de agentes y la conspiración para cometer asesinatos por encargo contra disidentes en territorio estadounidense y europeo.
El fiscal general de EEUU, Todd Blanche, y la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York confirmaron la acusación contra cinco personas pertenecientes a la denominada Red RIS, una estructura que opera desde 2024 bajo las órdenes de los servicios de inteligencia de la Federación de Rusia. De acuerdo con las investigaciones, el grupo rastreaba a disidentes rusos en Estados Unidos y coordinaba actos de sabotaje contra infraestructuras militares y civiles en países europeos alineados con Ucrania, reseña el portal web Martí Noticias.
Estructura de la red, roles de reclutamiento y alcance operativo
- Liderazgo y reclutadores: La acusación formal señala como mandos de alto rango a Yuri Khrameev (excoronel de inteligencia rusa), a su hijo Kirill Khrameev (oficial del Servicio Federal de Seguridad de Rusia) y al cubano Oemis Romagoza Durruthy, de 35 años. Como reclutadores operaban el cubano Yaidel Delgado Suárez y el venezolano Ángel Eduardo Castro, este último residente en EEUU.
- Operaciones de sabotaje en Europa: Según los documentos judiciales, Romagoza Durruthy coordinó la logística para ataques terroristas en Praga (República Checa) en junio de 2024 y en Lituania en septiembre del mismo año, gestionando pasajes y manteniendo comunicaciones continuas con los ejecutores. Lituania mantiene una orden de búsqueda internacional en su contra.
- Vigilancia a disidentes en EEUU.: La red utilizó a agentes en suelo estadounidense para vigilar la vivienda de un destacado disidente ruso en el área de Washington D.C. Las pruebas incluyen mensajes cifrados donde se discutieron montos de pago e instrucciones logísticas para perpetrar asesinatos por encargo.
Los cinco imputados se encuentran actualmente en libertad. De ser capturados y procesados, enfrentarán penas de hasta 20 años de prisión por el cargo de conspiración para financiar el terrorismo, sumados a condenas de entre tres y diez años de cárcel por la conspiración para cometer asesinatos por encargo.
FUENTE: Martí Noticias