El Banco Central subió un cuarto de punto porcentual y ahora se sitúa en el rango de 3,75% a 4.00%.
Según un comunicado de la institución monetaria, esta decisión tiene como objetivo regresar de forma más rápida el nivel inflacionario estadounidense a la meta del 2% anual que persigue la Fed, que ya estaba cerca antes de comenzar la ofensiva militar contra el régimen de Irán.
Riesgos de inflación crecen, según la Fed
La inflación es "alta desde hace demasiado tiempo", justificó el presidente del Banco Central nominado por Trump, Kevin Warsh.
"Los riesgos de inflación van en aumento", afirmó Warsh, "mientras que los relacionados con el mercado laboral están equilibrados", lo que permite a la Fed concentrarse en el alza de los precios.
La Fed tiene un doble mandato: mantener a raya la inflación y sostener el pleno empleo, pero también contribuir a no frenar el desarrollo económico, lo que había solicitado el jefe de la Oficina Oval.
Es una decisión "desafortunada", consideró la Casa Blanca, que aboga más bien por un recorte de tasas.
"La decisión de hoy, bastante desafortunada, de la Reserva Federal de aumentar las tasas de interés no estaba respaldada, desde el punto de vista del gobierno, por un argumento económico convincente", declaró el portavoz Kush Desai a Fox News.
La subida de precios seguía siendo del 3,4% interanual en julio, según el índice IPC, mientras que la inflación subyacente que excluye los precios de alimentos y energía, se encuentra en el 2,7%.
Un incremento de las tasas de interés encarece los préstamos y puede frenar el consumo y la compraventa de vehículos y viviendas o inmuebles comerciales.
Posible otra subida antes de fin de año
La Reserva Federal estima que probablemente será necesaria otra subida de los tipos de interés antes de que concluya el 2026 presionar hacia un descenso la inflación.
Eso se refleja en las previsiones actualizadas de las autoridades monetarias estadounidenses.
La buena noticia es que en este caso, el alza de la inflación es causada por el incremento de los precios del petróleo, debido al conflicto en Medio Oriente con el agregado de los ataques de los terroristas hutíes de Yemen contra de instalaciones energéticas de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Al terminarse la guerra, comienza el descenso vertiginoso de los precios del crudo como se demostró dos meses atrás cuando Washington y el gobierno civil iraní firmaron un "memorando de entendimiento" que boicoteó la Guardia Revolucionaria iraní, pero que hizo desplomarse el valor del oro negro desde más de 100 dólares hasta por debajo de los 70 dólares en apenas un mes.
El otro análisis debe hacerse desde el impacto real de un alza mínima de 0.25%, a diferencia de lo que resaltan los medios de prensa de la izquierda y analistas antiTrump o anticonservadores.
Impacto mínimo
El dato es incapaz por sí solo de variar de forma notable los préstamos y créditos. El efecto dominó viene dado por la exageración del aumento en los medios de prensa y la especulación de los analistas, que incide a su vez en el criterio de los inversores como una gran cadena y sus múltiples eslabones.
En los últimos cinco años la inflación fue provocada por las fallidas políticas económicas de Joe Biden, entre ellas la guerra a la industria estadounidense del petróleo, que llevaron la inflación por encima del 9%. Analistas independientes consideraron que se ubicó en un rango de entre 11,5% y 13%.
Según la media de sus proyecciones, los 12 gobernadores del Banco Central consideran que las tasas directrices se situarían entre el 4,0% y 4,25% a finales de año, un escalón por encima del nivel anunciado el miércoles.
Los gobernadores del Comité Regulador de la Fed consideran que no habrá ningún avance en materia de inflación de aquí al fin de año y tomando en cuenta las recientes declaraciones del vicepresidente JD Vance que dijo que en los próximos dos meses la guerra contra Irán tomará otro curso, lo cual deja entrever que el conflicto se extenderá hasta finales de año o principios de 2027.
Por el contrario, revisaron al alza sus previsiones sobre el desempleo, que debería mantenerse de todos modos limitado al 4,1% a finales de 2026, y sobre el crecimiento (+2,3% en el último trimestre frente al +2,2% de su estimación de junio).
Alza de tasas enfría la economía
Warsh fue designado por el presidente Trump, que ha pedido en reiteradas ocasiones bajar las tasas de interés para estimular el crecimiento económico.
El jefe de Estado llevó a cabo una campaña de presión inédita contra el predecesor de Warsh, Jerome Powell, a quien él mismo había nombrado en su primer mandato.
Una subida de tasas busca enfriar la economía: endeudarse e invertir resulta más caro, la demanda de ciertos bienes y servicios se modera.
Sin embargo, la subida actual es una solución reducida o precaución más bien.
Eso no resolverá las presiones ligadas a la crisis energética en el Golfo, desencadenada por la guerra en Oriente Medio, pero evitará en teoría que otros sectores se sobrecalienten.
El poder adquisitivo de los estadounidenses, bajo presión, está en el centro de la campaña de cara a las próximas elecciones legislativas de medio mandato, a comienzos de noviembre.
El asesor económico del presidente, Kevin Hassett, lanzó el domingo una cierta advertencia al considerar que "es importante que la Fed no toque nada antes de unas elecciones para preservar su independencia".
Camino opuesto
Pero la Fed tomó el camino opuesto con Warsh a la cabeza.
"Parte de la independencia de la Reserva Federal es que nos mantenemos en nuestro ámbito de competencia", dijo. "Dejamos que quienes se ocupan de la política comercial y de la política fiscal también se mantengan en el suyo. Así es como podemos estar aquí y decir las cosas como las vemos".
La Casa Blanca ha sugerido en varias ocasiones en las últimas semanas que el comité monetario de la Fed está poblado de elementos "antipatriotas" que ponen a prueba las decisiones de Warsh, un viejo aliado del presidente Trump que siempre a confiado en su validez profesional por encima de cualquier diferencia. Y esta vez, a pesar de las críticas del mandatario y sus asesores, no será diferente.
Es una situación especial con amplios matices de incertidumbre por la guerra. Al final el jefe de la Casa Blanca y sus ejecutivos cercanos entenderán el paso que ha dado Warsh como prevención.
Antes de asumir el cargo, Warsh criticó duramente la gestión de la Reserva Federal ante la elevada inflación causada por el gobierno de los demócratas. Además, se mostró bastante favorable a las políticas económicas de Trump.
Durante un año y 12 semanas, los gobernadores del Banco Central ni su presidente Jerome Powell se ocuparon de la inflación, que escalaba cada mes durante el mandato de Joe Biden. Ahora la preocupación no se ha detenido desde que el presidente Trump asumió el cargo.
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FUENTE: Con información de AFP, EFE, The Financial Times y The Wall Street Journal.