jueves 5  de  marzo 2026
AMÉRICA LATINA

En Cuba manda el dólar

El pago excesivo de impuestos, el multimillonario envío de remesas y el entramado de negocios de los militares contribuyen a sostener el aparato represivo de la dictadura
Diario las Américas | IVÁN GARCÍA
Por IVÁN GARCÍA

ESPECIAL
@DesdeLaHabana

LA HABANA.- A la entrada de un bodegón en Cuba, hay varios pallets con cajas de cervezas. Al fondo, una estiba de atún y carne en conserva. “Si el cliente compra más de tres cajas, de cualquier producto, le hacemos una rebaja entre un 8 y un 12%”, anunció Yelsandy, 32 años, accionista de una pequeña empresa MIPYME que fue creada hace 10 meses y se dedica a vender productos alimentarios.

“A pesar de las numerosas trabas que pone el gobierno y los excesivos impuestos, vendemos a precios más baratos que las tiendas estatales MLC. Aceptamos el pago en efectivo con dólares o euros, en MLC, con cualquier tarjeta de crédito. O en pesos cubanos que se valoran de acuerdo con el cambio en el mercado informal”, aclaró Yelsandy.

A finales de febrero, además del bodegón, la MIPYME abrió una cafetería que oferta frituras de pollo, pizzas y entrepanes. Los precios son prohibitivos para quienes trabajan en instituciones del Estado o reciben bajas pensiones. Tres kilogramos de harina importada de Panamá cuesta 1.200 pesos (50 dólares al cambio oficial), una lata mediana de atún ronda los 900 pesos (37.50 dólares) y una cerveza, dependiendo de la marca, de 130 a 150 pesos (5.41 a 6.25 dólares).

Agustín, otro de los accionistas, señaló que “si no tuviéramos que pagar como intermediario a una empresa importadora estatal, podríamos vender a precios más bajos”.

La cuchilla fiscal se ha convertido en una carga pesada, porque los negocios particulares en Cuba deben pagar entre un 40 y 55% de impuestos, según el monto de dinero que mueven.

“Es un freno. Lo lógico sería que la tarifa impositiva fuera sobre las ganancias, no sobre las ventas. El 40% del dinero lo debemos tener en una cuenta bancaria. La ONAT (Oficina Nacional de Administración Tributaria) controla el dinero que ingresamos y el que sacamos. El flete por traer un contenedor a Cuba es bastante alto y lo cobran en divisas. Un contenedor de latas de conservas, por ejemplo, puede costar entre 15.000 y 20.000 dólares. La venta al menudeo deja ganancias del 15 al 20%, pero es más demorada, debido a los altos precios”, explicó Yelsandy.

Otro problema es que el sistema bancario, todo controlado por el Estado, nos les vende divisas. “Lo han anunciado a bombo y platillo en la prensa oficial, pero en la práctica los emprendedores privados tenemos que comprar los dólares o euros que necesitamos en el mercado informal. Por el contenedor de cerveza que compré en febrero pagué el dólar a 170. Ahora lo tengo que comprar a 183 o 185 pesos (en mercado paralelo). Eso incide en el aumento de los precios y afecta en las ventas”, apuntó Yelsandy y se queja de la competencia desleal.

En su opinión, "las autoridades no miden con la misma vara a todos los negocios particulares. Hay varias MIPYMES que sus dueños son exmilitares o parientes de mayimbes (funcionarios). A ellos se les permite importar por su cuenta y se les autoriza a asociarse con una empresa extranjera. Al gozar de mejores oportunidades, sus negocios tienen más posibilidades de salir adelante”.

Varios emprendedores consultados coinciden que el gobierno prioriza determinados negocios privados de acuerdo con el compromiso político y al vínculo familiar. “Incluso han cambiado las reglas de juego. Cuando surgieron las MIPYMES, en el primer año se le exoneraba de pagar impuestos. Pero ya quitaron esa norma. En el mundo, como promedio, seis de cada diez pequeñas o medianas empresas quiebran. Es indudable que las autoridades nos permiten más por la crisis económica que vive el país que por voluntad política”, expresa el dueño de un negocio de construcción.

Gustavo, economista, planteó que “el sonado fracaso de la tarea ordenamiento, una reforma monetaria aplicada a destiempo, por la tormenta perfecta que originó la combinación de tres factores (pandemia, crisis económica e inflación), son las causas reales del actual panorama. La inercia de los gobernantes para dar respuesta a la profunda crisis económica demuestra que no tienen soluciones a mano. Intentan escapar del atolladero apostando por negocios con oligarcas rusos y redoblando la propaganda. Ninguna de las medidas propuestas por el régimen para sacar adelante la economía y reactivar las producciones agrícolas, ganaderas e industriales ha sido efectiva”.

“El peso se sigue devaluando y cada mes los salarios pierden poder adquisitivo. Si hace dos años un profesional devengaba un salario de 6.000 pesos, equivalente a 150 dólares, cuando un dólar se cotizaba a 40 pesos, en estos momentos ese salario, que no se ha reajustado según la inflación, equivale a 32 dólares. El dólar y el euro, las dos divisas que más circulan en el mercado informal, son claves, ya sea para comer o mejorar la calidad de vida”, subraya Gustavo.

Diana, ama de casa, considera que, en algún momento, "al dólar y a los cubanos que emigraron y Fidel Castro les llamó 'gusanos', se les debe erigir un monumento. Sin el dólar no habría recargas telefónicas, miles nos hubiéramos muerto de hambre y el techo de la casa se hubiera desplomado sobre nuestras cabezas. Mucha propaganda en nombre de la revolución y fotos de Fidel y Raúl por todas partes. Pero el verdadero salvador de los cubanos es el dólar. Los que no tienen acceso a moneda dura están pasando las de Caín”.

Según datos de Havana Consulting Group, con sede en Miami, el 2021, en plena pandemia de coronavirus, fue el año en que Cuba recibió la menor cantidad de ingresos por concepto de remesas, con una entrada de 1,084.01 millones de dólares, si se compara con los 3,128.93 millones de 2019.

Los emigrados cubanos no solo mandan dinero en efectivo, también envían medicinas, alimentos, ropa y calzado. Mayra, empleada bancaria, cuenta que una parte de su familia reside en Europa y "además de dinero, por correo me envían artículos de aseo. Aquí, si no eres militar o ministro, más o menos puedes vivir un poco mejor si recibes remesas y paquetes del exterior".

El dólar es la principal divisa que entra en Cuba. Y la mayor cantidad es remitida desde Estados Unidos. “Mi hermana que vive en Miami me envía dinero, comida y los materiales y uniformes escolares que usan mis nietos. Díaz-Canel solo vende humo y muela. El sostén de buena parte de los cubanos de la isla es la familia que radica afuera”, confesó Sonia, maestra jubilada.

Gracias a ese millonario envío de remesas, las empresas militares no solamente monopolizan el 95% de las divisas que entran al país, también han establecido un entramado de negocios exitosos, que incluye la construcción de hoteles, bancos, tiendas cuyas ganancias son de hasta un 300% y contribuyen a sostener el aparato represivo de la dictadura.

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